Ofrecer una educación inclusiva parte de valorar las aspiraciones e intereses de los estudiantes. Esta es una de las premisa de la Fundación Geniales, que se basa en que todos los niños, niñas y jóvenes tienen talentos naturales y gustos que, en la medida en que se reconocen y desarrollan desde pequeños, van encontrando un sentido más motivante de la educación, porque la entienden como el medio para su autorrealización personal.
“Adentrarse al mundo interior se constituye en un ejercicio que permite motivar a los estudiantes a soñar en grande, desarrollando su mentalidad de crecimiento y actitud positiva. El docente, al fomentar estrategias para el fortalecimiento del carácter ante los retos y desafíos en la vida, los éxitos y fracasos, incide en una estructura mental fundamentada en virtudes y valores”, señala Judith Araújo de Paniza, directora de la Fundación Geniales.
Dotar de herramientas que contribuyan en el reconocimiento y manejo adecuado de los sentimientos propios y los de los demás es una competencia socioemocional que permite mayor madurez y mejores relaciones interpersonales.
La construcción de proyectos de vida integrales, saludables, prósperos y felices valora todas las dimensiones humanas: corporal, mental, socioemocional y espiritual, en todas las áreas de desarrollo personal, familiar, laboral y social.
En coherencia con lo anterior, Alberto Araújo Merlano decía: “Quien perfecciona su talento predominante, su inteligencia emocional, sus facultades mentales e incorpora a su manera de ser los hábitos de la prudencia, justicia, fortaleza y templanza, se convierte en una persona líder de su área de acción y desarrolla una existencia saludable, próspera y feliz”. Estas palabras se convirtieron en la premisa central de la filosofía de la Fundación Geniales.
Factores con alta incidencia
Teniendo en cuenta el estudio de McKinsey (2017) en el cual se analizan los resultados de la evaluación PISA 2015 a nivel mundial, se concluye que en Latinoamérica es importante la relación que existe entre los resultados de las pruebas y factores como: la mentalidad de crecimiento, el sentido de pertenencia, la motivación y la actitud. Estos tienen un mayor efecto sobre los resultados en estos exámenes que el contexto socioeconómico. Luego, impulsando estos factores, se propician avances también en el aspecto académico, que generan equidad y mejores oportunidades de desarrollo.
“Todos estos factores trabajados con método y de manera permanente, contribuyen a mejorar la calidad de la educación, a disminuir los niveles de repitencia y deserción, contribuyen también a la disminución de embarazos y drogadicción en la población estudiantil y mejoras en el clima organizacional en la institución educativa”, anota Araújo.
Complementar la educación teniendo en cuenta el saber aprender, saber hacer, saber ser y saber convivir conlleva al desarrollo integral de las personas y de la sociedad, según lo afirma Jacques Delors, autor del texto de la UNESCO “Los cuatro pilares de la educación”.
En Geniales, los programas contribuyen a que los directivos docentes y docentes resignifiquen su vocación y pasión por la educación, porque descubren con mayor fuerza su nivel transformador para contribuir con la vida y felicidad de los estudiantes.
Los estudiantes aprenden a construir proyectos de vida con mentalidad de crecimiento y excelencia para generar vidas prósperas, felices y apoyadas en principios y valores.
Los padres de familia encuentran herramientas para una crianza humanizada, en la que todos están en proceso de crecimiento, propiciando que los niños, niñas y jóvenes modifiquen sus forma de pensar, estimulen su desarrollo y aprendan a encauzar sus emociones y a proyectarse con una visión de futuro realista y positiva.
