
Los colombianos tienen tres opciones a la hora de elevar su nivel académico de posgrado: especialización, maestría y doctorado. Cada uno tiene aplicaciones diferentes en el mundo laboral, así como requisitos que varían de acuerdo con la universidad y el énfasis del programa en cuestión.
“Dentro de su autonomía, las universidades tienen distintos procedimientos para admisión. A nivel de especializaciones, lo usual es que baste con tener un título profesional. A nivel de maestría y doctorado, las instituciones pueden exigir entrevistas o avances de un proyecto de investigación ya definido, desde el cual se proponga desarrollar un aporte al conocimiento”, afirma William Arellano Cartagena, director de una Maestría en Educación.
Los estudios de posgrado en el exterior tienden a exigir un buen promedio, un título profesional, un proyecto de investigación o un buen puntaje en un examen de admisión y un cierto nivel de competencia en una segunda lengua, “usualmente un B2 en inglés, pues los estudiantes podrían tener clases en ese idioma”, explica Juan Camilo Oliveros Calderón, docente universitario con nueve años de experiencia.
Sus intereses profesionales determinarán el posgrado que más le convenga. Si aspira a integrarse plenamente en el mercado laboral, lo mejor es que escoja una especialización o una maestría de profundización.
Si su deseo es producir conocimientos nuevos a través de instituciones universitarias, lo mejor que puede hacer es cursar una maestría de investigación y después hacer un doctorado.
Especializaciones y maestrías de profundización
Las especializaciones implican “un año de énfasis en estudiar un tema de un área específica que se requiera para el desempeño laboral o el emprendimiento. Tienden a ser mucho más económicas que la mayoría de las opciones de posgrado y son un título que es muy común en Colombia, pero no tanto a nivel internacional”, afirma el profesor Oliveros.
Especializarse es útil para desarrollar competencias y destrezas que complementan la actividad profesional. Por ejemplo, un licenciado en Matemáticas podría especializarse en el uso de tecnologías informativas para complementar el proceso educativo de los estudiantes, o un abogado podría especializarse en otras ramas del derecho aparte de las tradicionales, como derecho marítimo o sanitario.
El único inconveniente de este tipo de estudios es que no siempre son homologables en el mercado internacional. Según los expertos consultados, a pesar de que algunas especializaciones pueden conservar validez en el exterior, otras son completamente inútiles. En el resto del mundo, “especialización” es un nombre que tiende a aplicarse solo a las ramas de la medicina.
La otra opción es cursar una maestría de profundización, la cual cumple con el mismo objetivo y puede homologarse en casi todo el mundo. Tendrá más peso en el mercado laboral que la especialización por sí sola. Sin embargo, también tiene un costo más elevado, pues le llevará dos años completarla.
Para este tipo de estudios, el profesor William Arellano también recomienda a los estudiantes tratar de conseguir “por lo menos dos años de experiencia laboral, así conocerán los campos de aplicación de su disciplina e irán desarrollando sus habilidades de antemano”.
Maestrías de investigación y doctorados
Como su nombre lo indica, este tipo de maestría está encaminada “a generar nuevos conocimientos en el campo científico de una disciplina. Exige que el profesional sepa que va a llevar a cabo estudios y desarrollar nuevos conocimientos dentro de su carrera. Un estudiante que realice una maestría de investigación irá perfilándose para hacer un doctorado”, afirma el profesor Arellano.
El doctorado es el máximo nivel educativo al que puede aspirar un profesional. Se caracteriza por ser una investigación intensiva, bajo el acompañamiento de un experto en la materia, que debe culminar “en la presentación de un producto que aporte algo al conocimiento científico de cualquier disciplina, sea escribir una tesis, realizar un proyecto, publicar un artículo o dictar sesiones de clases”, señala el docente Juan Camilo Oliveros.
En términos generales, las maestrías de investigación resultan más costo-eficientes que los doctorados. Si usted planea limitarse al ámbito académico, es mejor lanzarse a hacer un doctorado, pero si quiere aportar directamente con sus investigaciones en el mundo profesional, encontrará una oferta más limitada. “Hay compañías que contratan doctores y pueden remunerarlos muy bien, pero eso depende del grado de desarrollo tecnológico y empresarial del país. En Colombia, el mercado es muy estrecho”, explica Oliveros.
El último informe del Ministerio de Educación, sobre posgrados en el país, indica que en el 2018 el departamento de Bolívar registró alrededor de 326 programas activos de este tipo. Los que recibieron el mayor número de inscripciones fueron las especializaciones médicas, siendo Medicina Interna (415), Anestesiología (384) y Pediatría (305) las más populares.
Entre los posgrados no relacionados con el sector de la salud se destacan Gerencia en Proyectos de Construcción (89), Política y Estrategia Marítima (85) y Gerencia del Talento Humano (81). En total, 1.539.028 profesionales se inscribieron a estos programas.
