Educación


Asegurar la calidad educativa: el compromiso inquebrantable de las universidades

Mantener los estándares en los procesos de admisión, investigación y evaluación es un desafío para las instituciones de educación superior durante la emergencia sanitaria.

TANIA FLÓREZ DECHAMPS

30 de abril de 2021 12:00 AM

Después de un año de pandemia, la comunidad de las instituciones de educación superior está adaptada a los ambientes virtuales y la formación remota no es un terreno desconocido. Sin embargo, mantener los estándares de calidad en los procesos de selección, evaluación e investigación, continúa siendo un desafío.

Esto cobra gran relevancia teniendo en cuenta que varios de los aspectos que trastocó la pandemia son fundamentales para solicitar y mantener los registros calificados y las acreditaciones de Alta Calidad. Aunque los seguimientos de las autoridades de educación también se adaptaron a la coyuntura, los criterios de calidad siguen siendo los mismos, por lo que una desmejora en la formación académica puede costarle caro a las instituciones (Le puede interesar: Preocupaciones del sector educativo durante la pandemia).

Los procesos de admisión

Sin la posibilidad de aplicar los exámenes de admisión o entrevistas presenciales, las universidades del país usaron otras herramientas para escoger a los admitidos en las cohortes que han cursado durante la emergencia: pruebas y entrevistas virtuales, calificaciones de los últimos años escolares, y admisión directa de aspirantes graduados de colegios históricamente de alta calidad fueron algunos de los nuevos criterios de selección según reporta la Asociación Colombiana de Universidades (Ascun).

“Los factores que se están valorando en las entrevistas dependen del programa al que se aspira ingresar, sin embargo, hay aspectos comunes que se tienen en cuenta como el análisis de información y contextos de aplicación, así como las habilidades blandas, que incluyen las capacidades de relacionarse y comunicarse de manera efectiva con otros y la resiliencia”, explica Oscar Domínguez González, director de Ascun.

De acuerdo con Domínguez, este contexto resulta positivo en la medida en que favorece a estudiantes de otras ciudades diferentes a la de la sede la institución, e incluso en áreas rurales, aplicar en los procesos de selección sin asumir costos por el traslado.

“Se han fortalecido los procesos de admisión que ya venían adecuando las instituciones con el uso de la tecnología, en el interés especial de ofrecer mayor acceso a las postulaciones que provienen de regiones apartadas y garantizar siempre la equidad en las oportunidades de ingreso”, comenta el director de Ascun.

Sin parar la investigación

El Consejo Nacional de Acreditación (CNA) resaltó la importancia de mantener ciertos estándares durante la emergencia sanitaria, no solo para mantener la calidad académica sino para contribuir en el desarrollo científico del país.

“Durante el tiempo que dure la crisis sanitaria, las instituciones de educación superior deben esforzarse por mantener activos sus grupos y semilleros de investigación desarrollando los proyectos y compromisos adquiridos previamente con los organismos financiadores; estimular la participación en las convocatorias de investigación nacionales e internacionales, promover la cooperación internacional y en el ámbito nacional, en particular en temas relacionados con los diferentes aspectos derivados y relacionados con la crisis sanitaria”, señala el CNA.

El aporte de la academia en la crisis es fundamental, toda vez que las investigaciones y el análisis que resulten del trabajo científico de docentes y estudiantes es un insumo importante, para que las autoridades adopten ciertas decisiones.

“Una institución de educación superior de alta calidad debe demostrar acciones como las enumeradas, orientadas a mantener activa la dinámica investigativa, el impacto de esta sobre la sociedad y sobre la formación de sus estudiantes”, puntualiza el CNA.

Evaluación de la calidad acorde con el contexto

Como se indicó anteriormente, el seguimiento al cumplimiento de los estándares de calidad se adaptó a las circunstancias de la emergencia e incluso se transformó la metodología, facilitando los procesos, sin desmejorar los criterios de evaluación.

“El Consejo Nacional de Acreditación ha estado muy atento a la actualización del Modelo de Acreditación de las IES y de programas académicos, con ajustes que responden en parte a la actual coyuntura, lo cual ha permitido que etapas de la evaluación que antes se desarrollaban de manera presencial se puedan realizar con apoyo de la virtualidad, un importante avance que ha facilitado a las universidades disponer de información en tiempo real”, señala Oscar Domínguez González, director de Ascun (Lea también: El reto de la educación en medio de la pandemia).