La hipertensión, también conocida como presión arterial alta, es un problema común que afecta las arterias del cuerpo y provoca que el corazón tiene que trabajar más para bombear la sangre.
La hipertensión afecta entre el 20 % y 40% de la población adulta en Las Américas, lo que se traduce en que alrededor de 250 millones de personas padecen de presión alta en la región, de acuerdo con la Organización Panamericana de Salud (PAHO).
“La presión arterial alta combinada con el uso de tabaco, obesidad, diabetes o colesterol alto, aumenta aun más el riesgo de tener una enfermedad cardiovascular”, destaca la PAHO. Lea también: Cuidado con la silenciosa hipertensión arterial: prevenir y tratar.
El problema de esta condición médica, que se manifiesta con lecturas de presión arterial de 130/80 o más, es que es un gran factor de riesgo para desarrollar otros problemas médicos como enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y hasta enfermedad renal crónica ya que la hipertensión puede provocar que los vasos sanguíneos renales se debiliten y dañen los riñones.
Así afecta la hipertensión a los riñones
“A medida que la enfermedad renal crónica evoluciona, muchas personas desarrollan hipertensión; por otro lado, las personas con hipertensión también desarrollan enfermedad renal crónica. Ambas condiciones parecen ir de la mano, por eso, el control de la presión arterial alta es una de las cosas más importantes que debemos hacer cuando alguien tiene una enfermedad renal crónica, explica el Dr. Ivan Porter II, nefrólogo de Clínica Mayo.
La buena noticia es que el control de esta enfermedad para evitar que desencadene en otros problemas médicos está relacionado con cambios en el estilo de vida. Le puede interesar: Hipertensión arterial puede afectar sexualidad en hombres y mujeres.
“La presión arterial alta responde a muchas de las elecciones que hacemos en nuestro estilo de vida: hacer ejercicio regularmente, evitar los alimentos procesados, reducir la ingesta de sodio, incluir más frutas y verduras en nuestra dieta diaria. A veces, estos cambios en el estilo de vida no son suficientes y es cuando los pacientes necesitan medicamentos para ayudar a controlar la presión arterial alta”, asegura el especialista de Clínica Mayo.
Hábitos para controlar la hipertensión
Los principales cambios en el estilo de vida que pueden ayudar a controlar la presión arterial alta son:
• Seguir una dieta saludable para el corazón con menos sal
• Hacer actividad física con regularidad
• Mantener un peso saludable o bajar de peso
• Limitar el consumo de alcohol
• No fumar
• Dormir de 7 a 9 horas diarias

