Colombia está entre los mejores países del mundo en bienestar mental para adultos mayores, pero los jóvenes colombianos muestran un deterioro sostenido en este mismo aspecto. Este el contraste llamativo que mostró el nuevo Global Mind Health Report 2025, el informe anual del Global Mind Project, desarrollado por Sapien Labs.
“Casi la mitad de los jóvenes adultos sufre problemas de salud mental de importancia clínica que afectan sustancialmente a su capacidad para desenvolverse de forma productiva en la vida diaria”, explica la Dra. Tara Thiagarajan, fundadora y científica en jefe de Sapien Labs.
Agrega que “esto supone más del cuádruple que sus padres y abuelos. En conjunto, es un patrón de disminución de la salud mental en cada generación más joven”.
El informe de 2025 se basa en datos de más de un millón de personas en 85 países. La medición se realiza a través del Mind Health Quotient (MHQ), un indicador que evalúa 47 capacidades cognitivas, emocionales, sociales y físicas que determinan la habilidad de una persona para desenvolverse de forma productiva en la vida diaria.
Bienestar mental en adultos mayores: claves para tener en cuenta
Los datos del estudio muestran que Colombia ocupa el puesto número 9 a nivel mundial en salud mental, entre los adultos de 55 años o más, un resultado que refleja altos niveles de estabilidad emocional, resiliencia y capacidad de adaptación en este grupo poblacional.
Sin embargo, el panorama cambia para los adultos jóvenes entre 18 y 34 años, quienes ocupan el puesto 25 dentro del ranking global.

“En promedio, este informe muestra que los adultos mayores tienen mejores relaciones con la familia, son más espirituales, consumen menos alimentos ultraprocesados y no crecieron usando teléfonos inteligentes. Todos estos factores contribuyen a mejores resultados”, explica Silvia Blitzer Golombek, especialista regional para América Latina en Sapien Labs.
Según Blitzer, con estos resultados es clave que “los adultos jóvenes pueden reevaluar sus hábitos y la manera en que se comportan culturalmente para aprender de ellos en lugar de hacerlo mediante algoritmos en Internet”. Le puede interesar: Salud mental en Cartagena: economía y trabajo generan más presión.
Deterioro de la salud mental en jóvenes: factores que influyen
La Dra. Tara Thiagarajan señala que “lo sorprendente de este descenso en las generaciones más jóvenes es que es más pronunciado en los países más ricos y desarrollados, donde el aumento del gasto en atención de la salud mental no ha cambiado la situación”.
De acuerdo con la experta, para frenar este deterioro en salud mental empeorando generación tras generación, hay que abordar sus causas y no solo tratar los síntomas. Lea también: ¿Su hijo se identifica como therian? Psicólogos dan claridad del fenómeno.
“Durante los últimos cuatro años hemos estado investigando estas causas fundamentales para comprender qué aspectos de la vida moderna están impulsando esta tendencia”, asegura.

Entre los factores relacionados con el debilitamiento de la salud mental de los jóvenes están:
- Tener vínculos familiares débiles, que cuadruplica el riesgo de sufrir angustia mental clínica.
- Una menor conexión con la espiritualidad se asocia a diferencias de hasta 20 puntos en el MHQ entre jóvenes con niveles altos y bajos.
- Tener acceso temprano a smartphones, especialmente antes de los 13 años, se relaciona con ideación suicida, agresividad y desconexión social en la adultez.
- Consumir alimentos ultraprocesados podría explicar entre el 15 % y el 30 % de la carga total de problemas de salud mental.
Claves para mejorar la salud mental de los adultos jóvenes en Colombia
De acuerdo con las expertas de Sapien Labs no basta con ampliar el acceso a la atención sanitaria estándar actual, sino promover cambios estructurales, centrados no solo en el tratamiento, sino también en los factores ambientales que moldean las mentes jóvenes.

Blitzer propone que Colombia puede establecer como prioridad la creación de un entorno de salud mental de acuerdo a varias dimensiones, incluyendo:
1. Políticas y campañas públicas que fortalezcan la vida familiar y espiritual
2. Políticas en escuelas que animen a un mayor sentido de pertenencia social
3. Prohibir los teléfonos inteligentes durante la infancia y/o en las escuelas
4. Regular los químicos tóxicos en productos alimenticios/imponer impuestos que minimicen el consumo de alimentos ultra procesados.
El contraste que revela este informe no solo evidencia una brecha generacional en la salud mental, sino que plantea un desafío urgente para Colombia: entender y atender las causas estructurales que están afectando a los más jóvenes.
Más allá del acceso a servicios de atención, el llamado es a transformar entornos, hábitos y dinámicas sociales que inciden directamente en el bienestar emocional.

