7 pasos para asistir un ataque cardíaco

Un infarto no es una sentencia de muerte. Hay varias acciones para actuar en los primeros minutos del episodio y ganarle tiempo a la asistencia médica.

MARTÍN CARVAJAL CHAMORRO

29 de septiembre de 2022 12:00 AM

Un ataque al corazón es grave y, si progresa a paro cardiovascular, pone en riesgo la vida. Según la Cruz Roja Americana, la mayoría de quienes sufren de un infarto, que ocurre cuando deja de llegar suficiente sangre al corazón, mueren a las dos horas del primer síntoma, si no se les da tratamiento alguno; mientras que aquellos que han entrado en paro (cuando el corazón baja sus latidos hasta detenerse) tienen, en promedio, ocho minutos para ser reanimados. Sin embargo, el círculo inmediato del paciente puede hacer la diferencia en ambos casos. Lea con atención y siga esta guía si sospecha que alguien está sufriendo un ataque o confirma que ha entrado en paro, para luego trasladar a su ser querido al hospital para que reciba atención médica especializada. Le puede interesar: Qué debe hacer ante un ataque cardíaco o cerebrovascular.

Identificación

Un ataque al corazón se caracteriza, principalmente, por un dolor de pecho intenso y opresivo que dura por lo menos entre 3 o 5 minutos, aunque puede superar este umbral. Por diversas razones, también es posible sentir ese dolor en la parte baja del estómago, en el cuello, en los brazos u otras partes del cuerpo.

Otros síntomas incluyen dificultad para respirar, sudor abundante, palidez, náuseas y vómito. En algunos casos, el paciente es completamente asintomático y su corazón simplemente se detiene de forma repentina, especialmente si tiene diabetes.

Qué hacer

1. No ocultar los síntomas y actuar rápido: si usted presenta dolor intenso junto con alguno de los otros malestares arriba mencionados, comuníquelo inmediatamente a la persona más cercana. Si alguien se queja de los mismos, atiéndale enseguida.

2. Llamar inmediatamente a una ambulancia a través de la línea de emergencia 123: no intente llevar al paciente usted mismo al hospital, pues el vehículo promedio no está habilitado para atender este tipo de emergencias y es posible que la persona empeore en el trayecto.

3. No abandonar al paciente en ningún momento.

4. Colocar al paciente en una lugar seguro y en una posición cómoda: esto para que respire bien y con más calma.

8 minutos
es el tiempo promedio que tiene para sobrevivir alguien que ha entrado en paro.

5. Suministrar anticoagulantes/antiplaquetarios si los tiene a la mano: como la Aspirina o, si el paciente es alérgico a ella, Clopidogrel. Dele una tableta para adultos (o dos de niños) al paciente para que él la mastique (no debe tragarla con agua como es usual). El objetivo de esto es evitar mayor daño al corazón y prevenir la formación de coágulos que taponen los vasos. Si el paciente tiene úlceras estomacales o ya está tomando anticoagulantes, no suministre estos medicamentos.

6. Si entra en paro cardíaco, proceder a la reanimación cardiopulmonar (RCP): el paro cardíaco ocurre cuando el corazón deja de latir por completo o presenta un ritmo bastante débil e ineficiente. En este punto, el paciente perderá la conciencia y dejará de respirar. Usted deberá proceder a intentar reanimarlo hasta que lleguen los servicios de emergencia, se consiga un desfibrilador o la persona dé señales de vida (latidos, pulso y respiración). El RCP consta de dos partes, las compresiones y la respiración boca a boca.

Para dar las compresiones, debe acostar al paciente en una superficie firme, abrirle las vías aéreas (inclinar la cabeza y levantar el mentón), colocar una mano sobre la otra, apoyar con la palma y la muñeca y colocar los brazos perpedicularmente al pecho, sobre el esternón.

Cuando esté en posición, comprima rápidamente (empuje hacia abajo) el esternón del paciente y levante las manos sin retirarlas del pecho, asegurándose de descender al menos 5 cm, pero cuidándose de no empujar tanto que provoque una fractura. Repita este proceso una y otra vez hasta que llegue a las 30 compresiones.

Esto hecho, debe proceder a la respiración boca a boca. Asegúrese de que las vías aéreas del paciente estén abiertas, tápele la nariz con los dedos, ábrale la boca y sople dos veces, formando un sello completo con sus labios. Cada bocanada debe durar un segundo y debe levantar el pecho del paciente de manera visible. En total, cada ciclo de 30 compresiones y 2 bocanas de aire debe tomarle unos 24 segundos. Si hay algún riesgo de contagio de enfermedad respiratoria, administre solo las compresiones.

7. Si hay un desfibrilador externo automático (DEA) cercano, siga cuidadosamente las instrucciones del equipo, en lugar de intentar la reanimación manual: en caso de tener dudas, comuníquese inmediatamente con el personal médico o la línea de emergencia 123. Puede leer: ¿Sabías que en Navidad hay más infartos? Esta es la razón.

Prevención y factores de riesgo

El tabaquismo, la hipertensión, el colesterol “malo” alto, la obesidad, la diabetes, el sedentarismo, el estrés, la mala dieta y los antecedentes familiares son algunos de los principales factores de riesgo a la hora de desarrollar un ataque o un paro cardíaco.

También lo es ser un hombre mayor de 45 años o una mujer mayor de 55 o menopausia. Según datos de la OMS y la Organización Panamericana de la Salud, “el número de muertes debidas a las cardiopatías ha aumentado, desde el año 2.000, más de 2 millones hasta llegar a casi 9 millones en 2019. Representan el 16% de la mortalidad en el planeta”.