La actriz y comediante canadiense Claire Brosseau, conocida por sus participaciones en producciones como Confessions of a Dangerous Mind, My First Wedding y A Previous Engagement, volvió a abrir un profundo debate en Canadá tras hacer público su deseo de acceder a la muerte asistida por razones de salud mental. A sus 48 años, la artista aseguró que lleva más de tres décadas enfrentando un sufrimiento psicológico constante que, según afirma, no ha logrado aliviar con ningún tratamiento disponible.
Brosseau solicitó en 2021 ingresar al programa de Ayuda Médica para Morir (MAID, por sus siglas en inglés), iniciativa legal en Canadá para personas con enfermedades físicas graves e irreversibles. Sin embargo, su petición fue rechazada debido a que la legislación vigente excluye a quienes padecen únicamente trastornos mentales, requisito que ha sido el principal obstáculo en su caso, ya que la actriz se encuentra físicamente sana. Lea también: Yaneth Waldman habló de una delicada situación que vive: “Es peligroso y triste”
Claire Brosseau pide el suicidio asistido
De acuerdo con su propio testimonio, la historia de Brosseau con la enfermedad mental comenzó en la adolescencia. A los 14 años inició un periodo marcado por el abuso de alcohol y drogas, que con el tiempo derivó en diagnósticos complejos como depresión maníaca, trastornos alimentarios, ansiedad severa, trastorno de personalidad, consumo problemático de sustancias e ideación suicida persistente. A lo largo de su vida ha probado más de 25 medicamentos, ha pasado por tratamientos psiquiátricos intensivos, terapias convencionales y alternativas —incluidos procesos con psicodélicos guiados— sin obtener un alivio sostenido.

En una carta abierta publicada en su cuenta de Substack, la actriz habló con franqueza sobre su realidad emocional y reveló que ha intentado quitarse la vida en varias ocasiones. Allí describió su experiencia como un dolor “demasiado intenso” y expresó el temor de ser juzgada o incomprendida si habla con total honestidad sobre su estado mental. En el texto también señaló que siente que su sufrimiento no es plenamente entendido ni por su entorno cercano ni por el sistema médico. Lea también: Actriz de Betty la fea sorprende y debuta como cantante de música popular
Brosseau considera que la exclusión de los trastornos mentales del programa MAID constituye una forma de discriminación. Por esta razón, hace parte de una demanda contra el gobierno canadiense en la que reclama igualdad de derechos para quienes padecen enfermedades psicológicas severas y crónicas. Sin pareja ni hijos, sostiene que su caso no tiene matices éticos complejos y que su petición se basa en la autonomía personal y el reconocimiento del dolor mental como una condición incapacitante.

