En estos días que el gobernador Arana y la rectora de Unibac inauguraron las obras de restauración de su nuevo edificio, en La Matuna, donde funcionara otra sede de la institución, me fue imposible no sentirme conmovida por la labor que Sacra Náder ha hecho en la antes llamada Escuela de Bellas Artes. Hoy son mas de 27 años frente a un establecimiento de educación que ella recibió siendo ‘no formal’, que solo daba un certificado de aptitud ocupacional, y que contaba con aproximadamente 600 estudiantes al año. Hoy, después de mil batallas, arduo trabajo y de creer en el talento de miles de jóvenes de todos los rincones de Bolivar, su labor se ve reflejada en el resultado. Actualmente recibe más de 3.000 muchachos al año estudiando en carreras validadas ante el Ministerio de Educación.
Lo más bonito del trabajo de Sacra es la forma es que se expresa de sus estudiantes. Cuando se le pregunta por ellos, se viene en prosa hablando de su talento, los premios que han ganado, los lugares donde se han presentado y los reconocimientos internacionales recibidos. Les conoce su vida, sus necesidades y se preocupa hasta de su alimentación. En varias ocasiones, llevando a la cocinera de su casa para que intervenga en la cafetería de Bellas Artes (subsidiada), para elevar la calidad de los platos. Gracias a ella, Unibac es el corazón del Festival de Mompox. Este año viajaron más de 300 jóvenes a darle vida a este evento donde ella muestra con orgullo las capacidades de coros, sinfónicas, góspel y mil talentos musicales educados en sus aulas.
El edificio que hoy muestran con jactancia para ser restaurado fue parte de una negociación en la que Sacra trabajó durante años, para recuperar dineros estatales que le debían a la Institución. La sede de La Matuna dará vida a una galería de arte, a la Facultad de Diseño y Comunicación, Diseño Gráfico, Industrial y Comunicación Audiovisual. Nuevas opciones para jóvenes de bajos recursos que estudian gracias a la gratuidad del sistema educativo colombiano.
No conozco empleado público más entregado y apasionado que Sacra. En varias ocasiones le he preguntado por qué sigue allí luchando contra el sistema, la política y la falta de dinero. Su respuesta siempre se relaciona con un avance en la Escuela: “Hasta que me aprueben tal carrera”, “Cuando adecúe el edificio, o “Cuando logre X convenio”. ¿La verdad? Creo que nunca será suficiente para ella. Cada problema lo convierte en una oportunidad de mejorar la oferta educativa y las condiciones de la Universidad. Aspira a poder matricular más de 4.000 jóvenes al año y abrir nuevas carreras.
La Rectora de Unibac planea entregar el nuevo edificio en diciembre del 2027. En ese momento le volveré a preguntar por qué sigue allí. Probablemente me conteste con un nuevo sueño o proyecto lleno de la energía y el cariño con que se levanta cada día a trabajar.
