El cantante Camilo Colmenares, recordado por su participación en el programa de imitación Yo me llamo como Freddie Mercury, denunció haber sido víctima de un violento ataque homofóbico en la ciudad de Bogotá, ocurrido el pasado 25 de marzo en la zona de Chapinero, a la salida de un concierto de black metal.
Según su testimonio, el hecho habría sido perpetrado por cerca de 15 personas, en un contexto que, afirma, estuvo marcado por agresiones físicas y motivaciones relacionadas con su orientación e identidad. El caso ha sido expuesto públicamente en entrevista con el programa La Red, de La Red.
Colmenares relató que tras el ataque acudió inicialmente a la Policía y posteriormente a la Fiscalía, donde —según su versión— el proceso no tuvo avances significativos. Lea: Caso Caracol: periodista en video con Jorge Alfredo Vargas tomó medida que sacude las redes
El artista cuestionó la respuesta institucional, asegurando que la atención fue superficial y que el caso no habría sido tratado con la gravedad correspondiente. Además, señaló dificultades para acceder a material clave del caso, como grabaciones de cámaras de seguridad.
“Una parte del proceso abierto dice que no tienes golpes, no tuviste derramamiento de sangre. No pasó nada. Y sí pasó todo”, afirmó en entrevista.
De acuerdo con su relato, incluso fue citado a una audiencia de conciliación a la que no habrían asistido los presuntos agresores.
El impacto del hecho, según el artista, no se limitó a lo físico. Colmenares aseguró que desde el ataque ha enfrentado miedo constante, ansiedad y cambios en su forma de habitar el espacio público.
“Empecé a tener miedo de salir a caminar por mi propio barrio”, expresó. También señaló que modificó su forma de vestir para evitar ser percibido de una manera más femenina, como mecanismo de autoprotección.
El cantante agregó que la situación también afectó su vida personal, incluyendo su relación de pareja, debido a la exposición mediática del caso y las secuelas emocionales.
Así va la investigación, proceso judicial y estado del caso de homofobia de Camilo Colmenares
El caso permanece abierto y, según lo informado por el propio artista, se encuentra a la espera de la asignación de un nuevo juez que retome el proceso en las próximas semanas.
Colmenares insiste en que la falta de acceso a pruebas como videos de seguridad ha dificultado el avance de la investigación, lo que ha generado frustración frente a lo que considera una respuesta insuficiente del sistema judicial.

Pese a lo ocurrido, el artista ha intentado transformar la experiencia en un proceso de sanación. Junto a su círculo cercano, fundó el proyecto musical Arkanos, con el que planea realizar un concierto en el mismo lugar donde ocurrió la agresión, como un acto simbólico de resignificación del espacio.
“Vamos a hablar y a poner en el aire la necesidad de resignificar los espacios”, explicó.
El caso se conoce en medio de un panorama de vulnerabilidad persistente para la población LGBTI en la capital. Lea: Nueva denuncia para Caracol: Diego Urrea de Séptimo Día expone situación que vivió
Durante 2025, se registraron 8.825 personas LGBTI, sus familias y redes de apoyo atendidas en distintos servicios, con un total de 22.629 atenciones. De ese universo, 960 fueron personas trans, quienes recibieron más de 5.000 atenciones, lo que evidencia una mayor carga de vulnerabilidad y la necesidad de acompañamiento diferenciado.

