La muerte de Sam Neill ha provocado una oleada de homenajes en la industria cinematográfica. El actor, reconocido mundialmente por interpretar al doctor Alan Grant en la saga Jurassic Park, dejó una huella imborrable en el cine tras décadas de carrera y participaciones en producciones tan destacadas como El piano, La caza del Octubre Rojo y la serie Peaky Blinders.

Mientras colegas, seguidores y figuras del espectáculo recuerdan algunos de sus trabajos más emblemáticos, también han resurgido testimonios de quienes tuvieron la oportunidad de compartir set con él. Uno de ellos fue el director español Jaume Collet-Serra, que trabajó junto al actor en El pasajero (The Commuter), el thriller de acción estrenado en 2018 y protagonizado por Liam Neeson.
Aunque Neill tenía una participación secundaria en la película, su presencia dejó una impresión duradera en el realizador. Años después del estreno, Collet-Serra destacó la enorme preparación y capacidad intelectual del intérprete, cualidades que, según explicó, obligaban a cualquier director a estar a la altura.
“Cuando trabajas con actores de este nivel tienes que llegar muy preparado”, comentó el cineasta en una entrevista concedida a MovieWeb. “Son personas con una experiencia inmensa, han participado en grandes producciones y suelen hacer preguntas muy precisas sobre el personaje, la historia y cada decisión que se toma en el rodaje”.
Para el director, la trayectoria de figuras como Sam Neill les permite analizar un proyecto desde múltiples perspectivas. “Muchos de ellos podrían ser perfectamente guionistas o directores. Entienden el proceso creativo en profundidad y eso exige que quien esté al mando tenga respuestas claras”, señaló.
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Collet-Serra también recordó el profesionalismo que caracterizaba a Neill durante los rodajes. A pesar de contar con una agenda exigente y una participación limitada en la producción, el actor se involucró plenamente en cada escena.
El director destacó que su compromiso era el mismo independientemente de la extensión del papel. Esa actitud, según explicó, es una de las razones por las que el intérprete consiguió mantenerse vigente durante más de cuatro décadas en una industria tan competitiva como Hollywood. Lea: Muere Sam Neill, inolvidable protagonista de ‘Jurassic Park’, a los 78 años
Directores como Phillip Noyce (‘Dead Calm’), los primeros ministros de Nueva Zelanda y Australia, Christopher Luxon y Anthony Albanese, y actores como Toni Collette y Joel Tobeck han recordado a Sam Neill, fallecido hoy a los 78 años, como un “caballero” y un actor “profundamente sensible”.
Neill participó en más de 150 títulos de cine y televisión a lo largo de su carrera. Su papel más célebre fue como el paleontólogo Alan Grant en la saga ‘Jurassic Park’, pero también participó en grandes títulos como ‘The Hunt for Red October’, ‘The piano’ o ‘Peaky Blinders’.
La aztriz Toni Collette, que actuó junto a Neill en ‘A Long Way Down’ y la comedia criminal australiana ‘Dirty Deeds’, compartió una publicación en Instagram en la que habla del fallecido como un ‘héroe’, una ‘leyenda’ y ‘un encanto de persona’. ‘Nuestro gran amigo. Ya te echamos muchísimo de menos. Descansa en paz dondequiera que estés’, añadió.
Joel Tobeck, actor y compañero de reparto en ‘Perfect Strangers’, compartió varias publicaciones sobre Neill, en las que explicaba como el actor era capaz de hacerle creer que podía hacer cualquier cosa y lo recordó como “un auténtico caballero”.
El actor Alan Cumming lo calificó en Instagram como ‘un hombre glorioso y hermoso’, mientras que Kylie Minogue escribió en el anuncio de su muerte: ‘Vale Sam’, un término latino de despedida usado en Australia.
La actriz Magda Szubanski confesó estar “absolutamente conmocionada”, y recordó que Neill libró su batalla contra el cáncer y estaba lleno de ilusión por la vida. Lo calificó como un ser humano único, cálido, elegante y con un gran sentido del humor.
El primer ministro de Nueva Zelanda, Christopher Luxon, definió a Neill en la red X como “uno de los grandes”.
“Comenzó su trayectoria cuando apenas existía una industria cinematográfica digna de tal nombre en este país. Durante más de cincuenta años llevó historias de Nueva Zelanda a todo el mundo, y su talento contribuyó a convertir nuestra industria cinematográfica en lo que es hoy: una de nuestras mayores exportaciones culturales”, añadió.
El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, afirmó en la misma red que Neill “se ganó un lugar especial en el corazón de los australianos”.
“Con su humor irónico y seco, reflexivo y lacónico, Sam afrontó la enfermedad con la misma dignidad, el mismo sentido del humor y la misma convicción que daban fuerza a cada una de sus interpretaciones”, subrayó.
El director Toa Fraser, que trabajo con Neill en ‘Dean Spanley’, compartió en Instagram como Neill apoyó desde el principio a numerosos cineastas: ‘Nunca olvidaré lo nervioso que estaba. Entonces yo era un director novel y me impresionó sobre cuanto le importaba su trabajo. Era un artesano".
El actor neozelandés Karl Urban rindió homenaje a Neill en Instagram: “Era un hombre maravilloso, un tesoro nacional que tanto dio a Nueva Zelanda y al mundo. Buen viaje, Sam”.
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, testimonios como el del director español reflejan el respeto que Sam Neill supo ganarse a lo largo de su carrera. Más allá de sus personajes inolvidables, quienes trabajaron con él coinciden en destacar su inteligencia, profesionalismo y capacidad para elevar cualquier producción de la que formaba parte.

