El uso incorrecto de ciertas palabras o frases en un idioma se conoce como vulgarismo. Uno de los más comunes es “nadien”, “naide” o “naiden”, en lugar de “nadie”.
La Real Academia Española señala que “nadie” es un pronombre indefinido que se usa únicamente en forma masculina singular.
Sin embargo, la Fundéu indica que tanto “nadies” como “nadies” son plurales adecuados para referirse a personas invisibles en la sociedad. Este uso sustantivo de “nadie” se especializa en designar a aquellos que son ignorados o poco importantes. (Repite conmigo: nunca volveré a decir ni escribir “nadien”).
