La ropa que se vende es previamente seleccionada y organizada. LUIS C. PRADO - EL UNIVERSALLos clientes encuentran una alternativa económica a la hora de vestir. LUIS C. PRADO - EL UNIVERSALDesde bluyines hasta bermudas y pantalones de lino se encuentran a precios asequibles. LUIS C. PRADO - EL UNIVERSALEl calzado también hace parte de la larga lista de productos que ofrecen los vendedores. LUIS C. PRADO - EL UNIVERSALLos zapatos de marca son muy apetecidos por los compradores. LUIS C. PRADO - EL UNIVERSALLa ropa que se vende es traída de Medellín y en otras partes también traen ropa americana, que es más costosa. LUIS C. PRADO - EL UNIVERSALLas ventas de ropa de segunda se pueden conseguir a lado y lado de la entrada del Mercado de Bazurto y en algunos sitios del Centro de la ciudad LUIS C. PRADO - EL UNIVERSALEn los "segundazos" se puede encontrar de toda clase de ropa: suéteres, bermudas, faldas, jeans, zapatos, menos ropa interior porque es “antihigiénico”. LUIS C. PRADO - EL UNIVERSALEstos locales llevan hasta 20 años de haberse establecido y aunque la mayoría se mantienen como puntos de venta estacionarios en sitios no permitidos, sus dueños sacan de ellos el dinero que necesitan para sostener a su familia. LUIS C. PRADO - EL UNIVERSALA diferencia de lo que muchas personas creen, los dueños de muchos de estos sitios afirman que no le compran ropa de segunda para vender a cualquiera que se acerque. Ellos tienen sus proveedores establecidos que les ofrecen un “buen precio”. LUIS C. PRADO - EL UNIVERSALEstos lugares abren al público desde las 7 de la mañana hasta las 10 de la noche. LUIS C. PRADO - EL UNIVERSAL