El secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, quien llegó el martes a Yibuti, una nación en el cuerno africano, declaró que los esfuerzos contra los afiliados de al-Qaeda dependen de la asociación estadounidense con países como Yibuti, el cual tiene la única base de Estados Unidos en el Africa subsahariana.
Mientras el gobierno estadounidense disminuye las operaciones en Irak y comienza a retirarse de Afganistán, el Ejército cada vez se enfoca más en Africa, particularmente el norte, donde los insurgentes han encontrado un santuario. Milicianos que tienen sus bases en Somalia y Yemen han estado en el corazón de varios mortíferos atentados terroristas.
Panetta dijo que Estados Unidos “está intentando ir tras al-Qaeda donde quiera que se ubique”.