El valor de esta perla engarzada en un collar de rubíes y diamantes se había estimado entre 2 y 3 millones de dólares. Fue objeto de una veintena de ofertas en menos de cinco minutos.
Hallada en el siglo XVI por un esclavo panameño que había ganado su libertad, esta perla única que fue lucida sucesivamente por varias reinas de España y de Austria, aparece en los lienzos pintados por Velázquez.
Había sido comprada en 1969 por 37.000 dólares por Richard Burton, el marido de Taylor, que primó en una subasta ante un miembro de la familia real española.
La “Peregrina” era el principal lote de esta subasta excepcional que ofreció unas 80 de las más bellas joyas de la mítica actriz de Hollywood, fallecida en marzo pasado a los 79 años.
Los precios multiplicaron por 10 veces las estimaciones iniciales, suscitando los aplausos de la abarrotada sala de remates. Un collar de oro y marfil fue rematado en 100 veces más que el valor estimado.
Un par de aretes de perla y diamantes también batieron un récord mundial de joyería vendida en subastas, con cerca de 2 millones de dólares.
Un anillo de diamantes y esmeraldas, otro regalo del actor Richard Burton a quien fuera dos veces su esposa, superó los 6 millones de dólares.
Otro de sus presentes, una sortija de diamantes de 33,19 quilates que Liz Taylor usaba diariamente, será subastado al final de la subasta.

