Las autoridades de Salud de Francia recomendaron que el gobierno pague las cirugías para extirparle a decenas de miles de mujeres un tipo riesgoso de implante de mama de fabricación francesa, una acción sin precedentes que podría tener implicaciones en toda Europa y América del Sur, donde se vendió la misma marca.El ministro de Salud francés, Xavier Bertrand, dijo que la extirpación colectiva no es no urgente sino “preventiva”. Las autoridades sanitarias france-sas dijeron que los análisis hechos hasta ahora no han encontrado ninguna relación entre los implantes de gel de silicona fabricados por la compañía francesa ya desaparecida Poly Implant Prothese (PIP) y nueve casos de cáncer entre mujeres que recibieron esta marca de implante.
Sin embargo, en un comunicado, Bertrand dijo que existe un riesgo inusualmente alto de que los implantes puedan romperse y hacer que el gel de silicona se derrame por debajo de la piel.
Más de mil de estos implantes se han roto, de acuerdo con la agencia francesa de salud AFSSAPS, y ocho mujeres con ellos desarrollaron cáncer. Los implantes fueron retirados del mercado el año pasado después que las autoridades francesas descubrieron que la empresa no informó el tipo de silicona utilizado.
Los médicos que estudian los implantes dicen que el riesgo de ruptura es razón suficiente para que todas las mujeres se los quiten y quieren que el gobierno sea el que pague los costos, presumiblemente sólo a las mujeres francesas.
