El gigantesco tubérculo fue cultivado en la vereda Sarandelo, jurisdicción del municipio de Lorica, y con las 276 libras de pesos podría comer toda la población.
Cuando Joel Espitia se dedicaba a adelantar las labores de campo rutinaria se dio cuenta que su fuerza no era suficiente para arrancar la mata de yuca que había cultivado con esmero.
Pidió ayuda de algunos miembros de la familia y sacaron el tubérculo que tenía 18 ramificaciones o brazos como le llaman los campesinos cordobeses.
Para Joel la yuca se convierte en una bendición pues ya ganó 150 mil pesos en un concurso por cuenta del peso de la misma, suma que alivia en mínima parte las grandes pérdidas que tuvo en la cosecha anterior por culpa del invierno.
