El Pontífice será recibido por el presidente Felipe Calderón en una ceremonia en el aeropuerto internacional de Guanajuato.
Miles de personas y voluntarios esperaban al Pontífice apostados a lo largo de los 32 kilómetros que recorrerá desde el aeropuerto y hasta el colegio Miraflores, donde se hospedará.
A bordo del avión que lo trasladó, el Papa condenó la violencia que genera el narcotráfico en México y consideró que la “idolatría del dinero” es la causa de la espiral violenta que ha dejado más de 47.500 muertos desde diciembre de 2006, cuando Calderón asumió el poder.
