La tasa de natalidad en Estados Unidos se situó en 2011 en mínimos históricos, con 63,2 nacimientos por cada 1.000 mujeres, y las inmigrantes registraron caídas aún más acusadas, según un informe divulgado este jueves por el centro de análisis Pew.
Hay que remontarse a 1920, cuando empezaron a compilarse las cifras de nacimientos, para registrar unas tasas tan bajas, explicó el centro de análisis a partir de datos oficiales provisionales hasta 2011.
"Entre 2007 y 2010 la tasa general de nacimientos cayó un 8%", explicó el texto. Entre las mujeres inmigrantes fue del 14% y entre las de origen mexicano, la principal minoría por país, aún fue peor, del 23%.
Hacia 1957, en plena época del baby boom, nacía el doble de bebés en Estados Unidos que en la actualidad.
A pesar de estos últimos datos, "las madres nacidas en el extranjero continúan dando a luz una parte mucho más grande de los recién nacidos, como viene sucediendo desde hace dos décadas", explicó el texto.
Un 23% del total de partos son de mujeres nacidas en el extranjero, mientras que las mujeres (entre 15 y 44 años de edad) extranjeras representan un 17% de la población.
Un 54% de esos nacimientos se producen en la comunidad blanca, un 24% entre los hispanos, un 15% entre negros, un 6% en hogares asiáticos.
Un 42% de los bebés nacieron de madres solteras estadounidenses, mientras que entre las mujeres inmigrantes esa tasa era del 36%.
A abril de 2010 la población estadounidense ascendía a poco más de 308 millones de habitantes, de los cuales unos 52 millones eran de origen hispano.