El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, finaliza este domingo su misión en Oriente Medio, donde, a pesar de sus esfuerzos, no obtuvo grandes avances para llegar a un acuerdo de reactivación del proceso de paz entre Israel y palestinos, en punto muerto desde hace tres años.
Este domingo por la mañana, cuando se cumplía su cuarto día de misión, Kerry se reunió con el presidente palestino, Mahmud Abas, por tercera vez en 72 horas antes de abandonar la región.
El jefe de la diplomacia estadounidense se entrevistó hasta las 04H00 (01H00 GMT) de la madrugada con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en un gran hotel de Jerusalén Oeste. También estuvieron presentes la ministra de Justicia, Tzipi Livni, encargada de las negociaciones con los palestinos, el consejero de la Seguridad Nacional, Yaakov Amidror, y el enviado especial de Netanyahu para el proceso de paz, el abogado Yitzhak Molcho.
No se filtró ningún tipo de información sobre estas discusiones
Kerry, que desde el jueves pasó un total de 13 horas conversando con Netanyahu, ofrecerá una breve rueda de prensa en el aeropuerto de Tel Aviv a primera hora de la tarde.
“Kerry quiere hacer todo el trabajo necesario para hacer avanzar este proceso de manera significativa”, subrayó el sábado por la noche un responsable estadounidense que requirió el anonimato.
Pero, según la radio militar israelí, no consiguió un compromiso de ambos bandos para volver a la mesa de negociaciones, su principal objetivo.
Los consejeros de Kerry ya habían minimizado la esperanza de que se produjeran avances importantes en estas conversaciones e intentaban propiciar progresos graduales que permitan negociaciones directas entre palestinos e israelíes.
Funcionarios palestinos mostraron su pesimismo sobre las posibilidades de Kerry de lograr un avance.
“Netanyahu y su gobierno no son serios sobre el establecimiento de un estado palestino en base a las fronteras de 1967, hablan de un estado sin fronteras claras y nosotros necesitamos claridad de acuerdo con las resoluciones internacionales”, dijo Azam al Ahmed, un alto funcionario del partido de Abas, Fatah.
“Estamos listos para reiniciar las negociaciones de acuerdo con nuestras claras directrices”, dijo a una emisora de radio palestina.
Abas exige para reanudar las negociaciones un congelamiento total de la colonización y una referencia a las líneas de antes de la ocupación israelí de los Territorios Palestinos, en junio de 1967, como base de discusiones.
El presidente palestino también pidió la liberación de los prisioneros palestinos que más tiempo llevan detenidos por Israel, uno de los aspectos cruciales discutidos con Kerry y que podría desbloquear el proceso.
En cambio, Netanyahu rechaza las “condiciones previas” y asegura que está dispuesto a negociar en cualquier momento.
Por otro lado, según los medios israelíes, la alcaldía de Jerusalén debería autorizar el lunes el inicio de una nueva etapa de un proyecto de construcción de 930 viviendas en Jerusalén Este, ocupado y anexado.
Preguntado por la AFP, el negociador en jefe palestino, Saeb Erakat, consideró que se trataba de “la respuesta del primer ministro Benjamin Netanyahu a todo lo que dice Kerry, a sus ideas y a sus esfuerzos”.
“Sólo Netanyahu es responsable de este intento de sabotaje de la misión de Kerry de la destrucción de la solución de dos Estados (palestino e israelí) que cuenta con el apoyo de la comunidad internacional”, acusó.