En un predio de 30 hectáreas en Austria, arqueólogos hallaron un bunker que supuestamente fue utilizado por el ejército Nazi como un laboratorio para fabricar armas nucleares.
El hallazgo se ha producido 50 años después de la Segunda Guerra Mundial. Su búsqueda la motivó el hallazgo inicial de importantes niveles de radiación cerca de la ciudad austriaca de St Georgen an der Gusen.
Los exploradores encontraron un complejo laberinto de túneles subterráneos secretos utilizados por los subalternos de Adolfo Hitler.
Se cree que el laboratorio estaba conectado al campo de concentración de Mauthausen-Gusen.
Según Andreas Sulzer, uno de los investigadores, el laboratorio probablemente fue la fábrica de armas más grande del Tercer Reich. También se hallaron cascos de soldados y otras reliquias Nazis.

