Una serie de protestas de palestinos y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad israelíes en Jerusalén y Cisjordania ocupada, sumadas al lanzamiento de dos cohetes desde la Franja de Gaza, marcaron hoy una nueva noche de violencia en la zona, donde la tensión no para de aumentar desde hace varios días.
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Al igual que durante la última semana, el epicentro de las protestas fue la Puerta de Damasco de Jerusalén, principal acceso a la Ciudad Vieja y ubicada en la parte este de la ciudad, ocupada y anexionada por Israel.
Allí se concentraron hoy varias decenas de jóvenes palestinos, que desde el pasado 13 de abril desafían la nueva normativa de la Policía israelí que prohíbe aglomeraciones de gente en el simbólico lugar durante el mes sagrado musulmán de Ramadán.
Las manifestaciones se extendieron a varios puntos de Jerusalén Este, incluyendo otros acceso de la Ciudad Vieja en los que también tuvieron lugar enfrentamientos con la Policía y arrestos de manifestantes.
Simultáneamente otros grupos de palestinos protestaron también en distintos lugares de Cisjordania, incluyendo las ciudades de Hebrón y Nablus y puestos de control militares israelíes cercanos a Ramala, donde también chocaron con las fuerzas de seguridad.
Estas manifestaciones, que también se extendieron hoy a la Franja de Gaza, son en apoyo a los residentes de Jerusalén Este, que el pasado jueves registraron los enfrentamientos más violentos en mucho tiempo con la Policía israelí, con un saldo de más de 120 heridos y 50 detenidos.
Por otra parte, milicias palestinas en Gaza lanzaron en las últimas horas dos proyectiles hacia Israel, también en apoyo a las protestas en Jerusalén y tras disparar esta madrugada un total de 36 proyectiles, la cifra más alta de lanzamientos en más de un año.
Ante esta escalada de tensión el primer ministro israelí en funciones, Benjamín Netanyahu, instó hoy al Ejército a “prepararse para cualquier escenario”, mientras que el ministro de Defensa, Beny Gantz, advirtió que de no cesar los lanzamientos de cohetes, “Gaza será golpeada con fuerza”.
Mientras los incidentes registrados hasta el momento no han causado muertes o heridos graves, la concurrencia de las protestas, la violencia de los enfrentamientos y el número de proyectiles disparados ponen en jaque la tensa calma que vive la zona desde hace meses.
Ataques con misiles
Los ataques con misiles desde la Franja de Gaza hacia Israel reiniciaron el sábado por la noche después de un día de cese al fuego, pese al llamado a la calma de Naciones Unidas y amenazas de Israel de tomar represalias con fuerza.
Las tensiones en Jerusalén provocaron el sábado la peor ronda de violencia transfronteriza entre Israel y Franja de Gaza en meses con enfrentamientos entre palestinos y la policía israelí.
Un misil lanzado por insurgentes palestinos hacia el poblado de Sderot, en el sur de Israel, fue interceptado por las defensas aéreas, informaron las fuerzas militares israelíes.
Horas antes, los insurgentes en la Franja de Gaza dispararon cerca de 30 proyectiles hacia Israel, que respondió atacando objetivos operados por Hamas, el grupo que gobierna el territorio.
La lluvia de misiles sucedió en un momento en que cientos de palestinos chocaron con la policía israelí en el este de Jerusalén. Los enfrentamientos nocturnos, en los que al menos cuatro policías y seis manifestantes resultaron heridos, se han convertido en una constante durante el mes sagrado musulmán del Ramadán y sin señales de detenerse.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dijo que sostuvo conversaciones con funcionarios de seguridad de alto rango sobre Gaza y Jerusalén. Agregó que ha pedido a los funcionarios que estén preparados para “cualquier escenario posible” en Gaza. En Jerusalén, dijo que Israel garantizaría la “libertad de culto” para todos y apeló a la calma.
“Le pedimos ahora a la población que respete la ley y yo hago un llamado a calmar los ánimos en todas las partes involucradas”.
Las escaramuzas se incrementaron en los últimos días en Jerusalén, una pieza clave en el conflicto árabe-israelí y que alberga lugares sagrados para judíos, cristianos y musulmanes. Los residentes se prepararon para posibles disturbios luego que la policía reforzó la seguridad y la embajada de Estados Unidos hizo un llamado a la calma.
La policía de Israel reportó en la víspera que 44 personas fueron detenidas y 20 agentes resultaron heridos en una noche de caos en Jerusalén, donde las fuerzas de seguridad se enfrentaron tanto a palestinos molestos por las restricciones durante el Ramadán como a extremistas judíos que celebraron una marcha antiárabe cerca.
El ejército de Israel dijo que sus aviones y tanques alcanzaron lanzacohetes e infraestructuras subterráneas de Hamas no especificadas. El grupo insurgente no se atribuyó la autoría de los ataques, pero una pequeña formación militar afiliada al izquierdista Frente Popular para la Liberación de Palestina reclamó haber lanzado algunos de los misiles.
Al amanecer del sábado, cientos de personas desafiaron el toque de quena nocturno impuesto por Hamas para frenar la propagación del coronavirus y salieron a las calles en un acto de solidaridad con los palestinos en Jerusalén, y quemaron neumáticos.
Los palestinos se han enfrentado a la policía israelí todas las noches desde el inicio del Ramadán, el mes sagrado del islam. Las tensiones comenzaron cuando las autoridades colocaron barricadas en el exterior de la Puerta de Damasco, en la Ciudad Vieja, donde los musulmanes suelen reunirse para pasar la noche tras el ayuno diurno.
