Un año y medio ha transcurrido luego de la desaparición David Díaz Barroso, el menor de 15 años, con una altísima discapacidad, y que habría sido desaparecido por su propia madre en Segovia, España.
El hecho se conoció debido a que Macarena, la madre el menor, fue hallada en una estación de servicio de Carabias (Segovia) completamente desorientada, delirando y afirmando que había matado a su hijo. El joven poseía una discapacidad que le impedía comer solo, caminar y hablar. Lea también: Falleció colombiana que quedó en coma tras ser atropellada en Florida
Luego de la tragedia, no se encontró el cuerpo del joven, y la madre fue internada en un hospital psiquiátrico. Las autoridades investigan si ella realmente lo asesinó y, sobre todo, dónde se encuentra David, pues hasta la fecha no ha habido rastros de él.
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Cuando Macarena confesó que había matado a su hijo, se convirtió en la principal sospechosa. La acusan de arrojar el cadáver y la silla de ruedas del menor en unos contenedores de las afueras de Madrid. Sin embargo, luego la mujer cambió de versión, afirmando que estaba delirando cuando dijo todo lo anterior, y que el niño murió por su enfermedad y que lo “único” que ella hizo fue deshacerse del cuerpo.
La mujer sigue libre por su pueblo, haciendo vida normal con su familia más cercana, tiene un novio y no tiene comunicación alguna su exmarido Antonio, el padre de David. Recientemente se conoció la desgarradora carta que, en medio del desespero, redactó el padre del menor.
La carta del padre de Antonio a Macarena
A continuación, reproducimos literalmente la misiva del progenitor:
“A Macarena. Como madre, deberías entender por lo que estoy pasando. Si lo que querías es hacerme daño, lo has conseguido. Si no es así, y realmente sientes lo que yo siento, debes saber que ya no soy ni voy a volver a ser el mismo.
“Es una tortura despertarme cada mañana y pensar que David no está entre nosotros, en cada instante de cada fatídico día, tengo a David en mis pensamientos, pasan las horas, pasan los días y me hundo cada vez más en la desesperación de no saber dónde está mi hijo.
“Intento encontrar alivio en la medicación y el sueño, busco no pensar para poder descansar, pero cada vez que cierro los ojos lo veo arropado en un contenedor con una manta, y desde que declaraste que murió con gran sufrimiento, lo veo agonizando. Ya he perdido 20 kilos y lo único que me anima a seguir adelante son mis hijos, que me necesitan.
“Lo he dado todo para ser bueno como padre, dando lo que no tenía a mis hijos, y lo sabes bien. De vez en cuando, escucho tu último audio, en el que me decías que era un buen padre. Hubo un tiempo en el que fuiste una buena madre, no entiendo cómo has podido hacer esto y por eso me duele tanto. No tengo odio, no tengo rencor, sólo me queda la pena y el dolor. Lea también: Turquía registra más de 20.000 fallecidos; siguen apareciendo supervivientes
“Todo el mundo coincide en que tu vida sigue tal cual, como si nada hubiera ocurrido, no parece que tengas pena por una desgracia de tal magnitud. No entiendo por qué te comportas así, pensaba que realmente lo querías, de hecho llegué a pensar que David era lo más importante para ti.
“Si de verdad alguna vez has amado a tu hijo, si te arrepientes por lo que has hecho y quieres hallar la paz, debes decir dónde está tu hijo. Si es necesario yo te acompaño donde sea. Hazlo por él. David merece una sepultura digna y que todos nos podamos despedir de él. ¡Por favor, di dónde está!”.