El Departamento de Justicia de Estados Unidos busca cerrar los dos casos federales abiertos contra el expresidente Donald Trump (2017-2021) antes de su eventual toma de posesión, en línea con la política de evitar procesar a un presidente en funciones, según reportó este miércoles la cadena NBC News. Le puede interesar: Harris y Biden le hablaron a Trump tras su victoria: esto le dijeron
De acuerdo con las fuentes consultadas, el Departamento de Justicia está considerando cómo proceder en los casos relacionados con la presunta instigación al asalto al Capitolio en 2021 y el supuesto manejo inapropiado de documentos clasificados tras dejar el cargo.
Esta decisión contrasta con la postura del fiscal especial Jack Smith, quien ha sido el principal impulsor de los casos federales contra Trump. El expresidente ya ha prometido destituir a Smith de inmediato si asume la presidencia en enero.
NBC News destacó que la decisión final sobre cómo gestionar estos casos recae en Smith, y existen muchas interrogantes aún sin resolver, como el destino de las imputaciones cuando Trump finalice un eventual mandato en 2029 y si estas podrían haber prescrito para ese entonces.

Los casos de Trump
El expresidente Donald Trump enfrenta actualmente cuatro juicios penales paralelos, incluidos dos a nivel federal y otros en tribunales locales, los cuales la defensa ha intentado retrasar alegando la proximidad de la campaña electoral. Existe la posibilidad de que algunos de estos casos queden sin efecto una vez Trump asuma nuevamente la Presidencia.
El único juicio en el que ya ha sido declarado culpable es el que se lleva a cabo en Nueva York, donde se le imputa la falsificación de registros comerciales para encubrir un pago realizado a la actriz porno Stormy Daniels, con quien supuestamente mantuvo una relación extramatrimonial. El objetivo de este pago, según se alega, era evitar que su vínculo con Daniels afectara su campaña presidencial de 2016.
En mayo, un jurado de Nueva York halló culpable a Trump de los 34 cargos que se le imputaban. En principio, el expresidente debe regresar al tribunal el 26 de noviembre para conocer la sentencia, aunque esta fecha podría ser modificada por circunstancias imprevistas. Trump se enfrenta a una posible pena de hasta cuatro años de prisión, aunque algunos expertos sugieren que el juez del Tribunal Supremo de Nueva York, Juan Merchan, podría optar por una condena más benigna que no implique encarcelamiento, como la libertad condicional con visitas periódicas a la corte.
Sin embargo, la sentencia podría ser anulada si los abogados defensores logran argumentar que un presidente electo no debería ser condenado en un tribunal estatal. La estrategia del equipo legal de Trump, según los medios de comunicación, es que todos los casos, tanto federales como locales, sean desestimados. En cuanto al juicio en Nueva York, también se contempla la opción de postergar la vista de manera indefinida.
Según la Constitución de Estados Unidos, un presidente no tiene la autoridad para perdonarse a sí mismo en una acusación estatal, como la que se plantea en Nueva York, ni el gobernador de Georgia podría indultarlo en ese estado. En cuanto a los juicios federales, NBC News señala que el Departamento de Justicia parece haber asumido que los procesos en Washington y Florida no podrán avanzar en el corto plazo, y ahora, con la reelección de Trump, no ven espacio para que continúen. Le puede interesar: El papel de Donald Trump en las guerras Rusia-Ucrania e Israel-Palestina

