Guatemala vivió en tan solo horas, una ola de fuerte violencia provocada por pandilleros que asesinaron a ocho policías, luego de realizar varios motines en las cárceles del país, por lo que el presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo de León, decretó el estado de sitio.
Horas antes, el mandatario había mencionado a través de una transmisión televisiva a nivel nacional, que estas acciones se realizaron como represalia a las autoridades que retomaron el control de tres cárceles el pasado domingo, después de que los presos protagonizaran daños a las instalaciones y mantuviesen secuestrados a 46 policías.
Ante esta situación, el presidente de Guatemala declaró el estado de sitio durante 30 días, lo que permite a las autoridades arrestar y detener a cualquier persona sin orden judicial.
La disputa entre el Gobierno y las pandillas se originaron en el segundo semestre del 2024, luego de que el presidente ordenara que los líderes de las estructuras criminales fueran trasladados a una cárcel de alta seguridad en el sur del país, sin los privilegios que gozaban con Administraciones anteriores.
La prisión llamada ‘Renovación I’, fue una de las que registró motines el sábado, con toma de los agentes del Sistema Penitenciario como rehenes. Algunos presos indicaron públicamente que las condiciones en las que se encontraban no eran adecuadas, además de instar a una rebelión en contra de Arévalo.
Cárceles controladas y ataques coordinados
El Gobierno consiguió volver a tomar por la fuerza el control de la cárcel ‘Renovación I’ y rescató a los rehenes. Horas después, en una operación coordinada en distintos puntos de Ciudad de Guatemala, presuntos pandilleros, atacaron a balazos a miembros de la Policía Nacional Civil, y asesinaron a ocho agentes.
Tras anunciar el estado de sitio, el presidente indicó durante su mensaje a la nación que no permitirá que “la violencia y la intimidación dicten el rumbo de Guatemala”. Arevalo aseguró además que la estrategia “contra los criminales está teniendo éxito” y por ello “están desesperados”. Le podría interesar: Cárceles de Guatemala en caos: presos piden aire acondicionado y cama king
La Policía Nacional Civil, por su parte, indicó que se “neutralizó” al líder de la pandilla denominada ‘Barrio 18’, Aldo Ochoa, uno de los promotores del motín en ‘Renovación I’, quien demandaba su traslado a otra prisión además de diversas comodidades como aire acondicionado y comida a domicilio. Ochoa es uno de los líderes criminales que el año pasado fueron trasladados a la cárcel de alta seguridad.
Acciones contra la ‘Mara Salvatrucha’
Estos traslados se realizaron a raíz del asesinato de siete personas en una funeraria de la capital guatemalteca presuntamente a manos de miembros de la ‘Mara Salvatrucha’, durante el velorio de un supuesto integrante de la pandilla rival ‘Barrio 18’, acribillado el 28 de julio.
Los ataques con armas de fuego causaron que las clases fueran suspendidas para este lunes en el ámbito público y privado, aunque el presidente puntualizó que el Gobierno espera que la rutina de la población no se vea afectada por el estado de sitio.
Los ataques llegan en un año crucial para Guatemala, ya que en los próximos meses se definirá al sustituto de la fiscal general, Consuelo Porras, sancionada por corrupción desde hace cuatro años por la Unión Europea y Estados Unidos.
En su mensaje, Arévalo puntualizó esta noche que se sabe “quienes están detrás: grupos que se benefician de la corrupción que crecen en las sombras”, que “resisten y buscan infundir terror” porque “este año Guatemala recuperará su sistema de justicia”, en referencia al cambio de fiscal general programado para mayo, además de la renovación de la Corte de Constitucionalidad, máximo tribunal del país.
Esta nueva ola de violencia tendría como objetivo generar caos entre la población y evitar que avancen los procesos de cambio de autoridades judiciales como establece la ley.

