Estados Unidos intensificó su estrategia de presión económica contra Irán tras anunciar un nuevo paquete de sanciones dirigido a 35 entidades e individuos señalados de integrar una red financiera que operaría de manera encubierta. La medida, comunicada por el Departamento del Tesoro, apunta a frenar el flujo de recursos que, según Washington, sostiene actividades vinculadas al comercio ilegal de petróleo y al desarrollo de capacidades militares.
De acuerdo con la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), estas estructuras habrían permitido movilizar miles de millones de dólares a través de un sistema bancario paralelo, facilitando el acceso de Irán al sistema financiero internacional pese a las restricciones vigentes. Las autoridades estadounidenses sostienen que dicho entramado también habría servido para canalizar fondos hacia actores relacionados con las fuerzas armadas iraníes. Lea: Donald Trump asegura que Irán está en “colapso” y que pidieron reabrir Ormuz
En ese contexto, el Tesoro indicó que parte de los recursos obtenidos se destinarían a la adquisición de componentes considerados sensibles para programas de misiles, además de transferencias a organizaciones catalogadas como terroristas por Estados Unidos. La ofensiva económica hace parte de la denominada “Operación Furia Económica”, con la que Washington busca limitar las fuentes de financiación del gobierno iraní.
Sanciones a red petrolera y “flota en la sombra”
Las medidas incluyen acciones contra la refinería china Hengli Petrochemical, así como contra cerca de 40 compañías navieras y buques que, según el Gobierno estadounidense, estarían vinculados a la llamada “flota en la sombra”, utilizada para transportar crudo iraní en mercados internacionales.

Este nuevo paquete se suma a sanciones previas anunciadas el pasado 24 de abril contra otra red señalada de impulsar el comercio petrolero iraní bajo esquemas similares. Con ello, la administración estadounidense refuerza su estrategia de aislamiento financiero.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, describió estas acciones como parte de “La Furia Económica”, al tiempo que reiteró que la presión comercial y financiera se mantendrá sobre Teherán en medio del actual contexto en Oriente Medio.
A la par, Estados Unidos mantiene un bloqueo naval sobre los puertos iraníes que, según el Comando Central, estaría impactando hasta el 90 % del comercio del país.
Por su parte, el presidente Donald Trump aseguró en su cuenta de Truth Social que Irán le habría comunicado encontrarse en un “estado de colapso” y que busca que Washington reabra el estrecho de Ormuz “lo antes posible”.

