El Gobierno de Panamá con el apoyo de la Administración Trump, envió a 134 ciudadanos venezolanos indocumentados, 45 de ellos menores de edad, a Venezuela en el primer vuelo de retorno voluntario del Estado panameño.
A través del Servicio Nacional de Migración se informó que esta “operación permitió el retorno seguro y digno de 58 hombres, 31 mujeres y 45 menores de edad, quienes viajaron acompañados de sus familiares, como parte de una iniciativa orientada a promover la reunificación familiar y brindar asistencia humanitaria a personas en condición de vulnerabilidad”.
También se indicó que este primer vuelo marca el inicio de futuras operaciones de retorno voluntario y asistencia humanitaria “desarrolladas entre Panamá y Venezuela en favor de una migración ordenada, segura y regular”.
“Esta acción se ejecuta en el marco del Memorándum de Entendimiento suscrito entre Panamá y los Estados Unidos de América”, en julio de 2024, “fortaleciendo la cooperación internacional para atender los flujos migratorios irregulares y facilitar mecanismos de retorno seguro y asistido”, agregó un comunicado oficial.
Convenio entre Panamá y Estados Unidos
En el marco de un convenio con Estados Unidos, Panamá ha dirigido decenas de vuelos de repatriación de ciudadanos indocumentados a varios países entre julio de 2024 y mayo de 2025. El pasado 11 de mayo, el Gobierno de Panamá abrió un período de tres días para que los venezolanos indocumentados que deseaban regresar voluntariamente a su país accedieran a vuelos gratuitos para ellos, financiados por EE. UU..
La Oficina de Migración solicitaba a los interesados presentar “su pasaporte, salvoconducto o cédula de identidad de su país de origen, así como la documentación de sus acompañantes”, pero si carecían de estos documentos podían permanecer en un albergue migratorio “mientras se le tramita el salvoconducto y se gestiona el boleto comercial correspondiente”, de acuerdo con la información oficial.
No está claro cuántos venezolanos indocumentados hay ahora en Panamá. Muchos de estos ciudadanos llegaron al país en el último año en el marco del flujo migratorio inverso, de Norte a Sur, tras la imposibilidad de entrar a EE. UU. Le podría interesar: Venezuela recibe a 162 migrantes deportados desde Estados Unidos
Cifras oficiales sobre migrantes
El acuerdo entre Panamá y EE.UU. para la repatriación voluntaria de indocumentados está vigente en el marco de la drástica caída del flujo migratorio irregular desde Suramérica hacia el Norte a través de la selva del Darién, que comparten Panamá y Colombia, que pasó de superar las 500.000 personas en el 2023 a alrededor de 3.000 en el 2025.
Este comportamiento se atribuye a la dura política inmigratoria del Gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump, basada en deportaciones masivas y fuertes restricciones internas para esta población, a lo que se suman medidas panameñas como el cierre de caminos en la selva fronteriza con Colombia.
En este contexto se ha dado el fenómeno del flujo migratorio inverso, de Norte al Sur, que hasta mediados de este mayo se situó en torno a las 3.700 personas, siendo las nacionalidades más frecuentes venezolanos, colombianos y ecuatorianos, llegando a Panamá para seguir hacia sus países, de acuerdo a los datos disponibles.

