Lo que comenzó como una ceremonia para despedir a un ser querido terminó convertido en una de las tragedias marítimas más impactantes del año en California.
Una embarcación recreativa identificada como Volare, de aproximadamente 49 pies (15 metros) de eslora y tres niveles, se hundióa unos 600 metros de la isla de Alcatraz, en la Bahía de San Francisco.
A bordo viajaban 20 adultos, en su mayoría integrantes de una misma familia que realizaban un homenaje para esparcir las cenizas de un familiar fallecido. El accidente dejó una persona muerta, tres desaparecidas y 16 sobrevivientes, mientras las autoridades desplegaron un gigantesco operativo de búsqueda que se extendió durante más de 23 horas.
Detalles de lo que fue la tragedia en la bahía de San Francisco
La emergencia se registró alrededor de las 3:35 de la tarde (hora del Pacífico), cuando varias llamadas al 911 alertaron sobre una embarcación en peligro.
En un principio se creyó que se trataba de un incendio debido al vapor que salía del motor, pero esa versión fue descartada minutos después. Al llegar al lugar, los equipos de rescate encontraron el Volare prácticamente sumergido, con solo parte de su cubierta visible, el motor aún encendido y combustible escapando al agua. Lea: Video: Un bisonte atacó a un abuelo en Estados Unidos
Según los primeros testimonios, una fuerte ola golpeó la embarcación o esta comenzó a hacer agua en una de las zonas más peligrosas de la bahía, donde confluyen intensos vientos, corrientes cambiantes y un canal de navegación de aproximadamente 120 pies (36 metros) de profundidad. Las investigaciones ahora buscan determinar si el hundimiento obedeció únicamente a las condiciones del mar o si existieron fallas mecánicas o errores de navegación.
El operativo movilizó a la Guardia Costera de Estados Unidos, el Departamento de Bomberos de San Francisco, la Policía de San Francisco, unidades de Oakland, helicópteros, embarcaciones de rescate, buzos especializados y navegantes particulares que colaboraron en sacar personas del agua.
En total 16 ocupantes fueron rescatados con vida; tres de ellos fueron hospitalizados y posteriormente dados de alta. La víctima mortal fue identificada por la Oficina del Médico Forense como Clifford Joseph Boisa, de 79 años, residente del condado de Sutter. Le puede interesar: Alerta sanitaria en pleno Mundial en Estados Unidos
Además, un perro que viajaba en la embarcación también perdió la vida. Mientras tanto, los equipos utilizaron aeronaves, cámaras térmicas, modelos de mareas y rastreo por corrientes para localizar a los tres desaparecidos, ante la posibilidad de que algunos hubieran quedado atrapados dentro del casco hundido.
Tras cubrir 950 millas náuticas cuadradas, recorrer más de 1.700 millas de rastreo, emplear 11 embarcaciones y cuatro aeronaves durante casi un día completo de búsqueda ininterrumpida, la Guardia Costera anunció este miércoles la suspensión de las labores activas de rescate al considerar que la probabilidad de encontrar sobrevivientes era extremadamente baja.
La decisión fue calificada por las autoridades como una de las más difíciles de adoptar, aunque aseguraron haber “saturado completamente” el área de búsqueda.
La tragedia ha conmocionado al Área de la Bahía y reabre el debate sobre los riesgos de la navegación recreativa en uno de los corredores marítimos más complejos de la costa oeste de Estados Unidos, donde el viento, las corrientes y el tráfico marítimo convierten cualquier emergencia en una carrera contrarreloj.

