Indignación y repudio causó el crimen realizado por un policía que asesinó este miércoles a su esposa dentro de una guardería en medio de lo que, según testigos, parecía una leve discusión que tras pasar los minutos se convirtió en una confrontación mayor con un final fatal.
Por fortuna este incidente que se produjo dentro de una instalación en la que estaban presentes varios menores de edad, no dejó a ningún alumno herido, en un suceso que ocurre en medio de la actual debate para reforzar el control sobre la tenencia de armas en Bangkok, Tailandia, tras presentarse también durante el mes pasado un tiroteo escolar.
El hecho inició cuando el sujeto, que aún no ha sido detenido, llegó al jardín de infancia del colegio Nong Pla Lai, disparó en un pasillo del recinto contra su esposa quien era profesora de este plantel educativo, luego de que intercambiaran palabras por varios segundos.
El gobernador provincial, Naris Niramaiwong, ordenó el cierre temporal del centro e informó de que 44 menores, junto a tres profesores y otros tres trabajadores, fueron evacuados sin que ninguno resultara herido. Tras el incidente la policía abrió una investigación, mientras que los oficiales negocian la posible rendición del agente, atrincherado en su domicilio.
Otros incidentes con armas
Este suceso ocurre apenas un mes después de que un adolescente irrumpiera a tiros en una escuela de la provincia de Nonthaburi y matara a seis personas, después de haber acabado con la vida de sus abuelos en su vivienda. El joven se suicidó después.
Mientras, la semana pasada, un estudiante entró con una pistola en un colegio de Kamphaeng Phet, en la región central de Tailandia, aunque fue detenido antes de causar víctimas. Le podría interesar: Almacén de armas explota y deja cuatro fallecidos y 10 heridos
Estos incidentes han reabierto el debate sobre la tenencia y el control de armas de fuego en el país, regulado por una legislación considerada laxa y anticuada y que ahora el Gobierno se ha comprometido con endurecer.
Prohibición a la expedición de licencias
El primer ministro de Tailandia, el conservador Anutin Charnvirakul, próximo al influyente Ejército, ordenó tras el ataque en Nonthaburi la suspensión temporal de la expedición de licencias para la compra de armas, si bien de momento no ha habido más medidas.
En 2022, un expolicía disparó en el interior de una guardería de la localidad de Uthai Sawan y mató a 34 personas, entre ellas 22 niños y una profesora embarazada.
Tailandia cuenta con unas 15,14 armas de fuego por cada 100 civiles, según datos de Small Arms Survey, y existe además un acceso relativamente sencillo a este tipo de armamento para personal del Ejército y la Policía.

