Hoy se cumplen 25 años desde que Al Qaeda cambió para la siempre la historia de Estados Unidos y del mundo por los atentados del 11 de septiembre.
Antes de los ataques, su líder, Osama Bin Laden, un millonario saudí opositor de la política exterior de Estados Unidos en Oriente Medio, se dedicaba a lanzar amenazas con frecuencia al país norteamericano a través de declaraciones de guerra y decretos religiosos, o fatwas, en los que exigía la expulsión de las tropas estadounidenses de los lugares santos del Islam. Lea también: 11 de septiembre: los colombianos que perdieron la vida en el atentado
Hasta que el 11 de septiembre de 2001 el mundo fue testigo de uno de los peores ataques terroristas de la historia, en donde cuatro aviones fueron secuestrados por 19 integrantes de la organización Al Qaeda y que impactaron contra las Torres Gemelas del World Trade Center y el pentagono. Pero el que tenía como objetivo el Capitolio no lo logró gracias a varios pasajeros y miembros de la tripulación que recuperaron el avión luego de enterarse de lo que había sucedido con los demás.

¿Qué ocurrió en más de dos décadas después del mayor ataque a EE.UU.?
La organización que surgió en 1988 en Pakistán fundada por Osama Bin Laden y que tenía como objetivo inicial ser una base de datos de informática para registrar y canalizar recursos a los combatientes muyahidines, ha perdido a varios de sus líderes en operaciones militares de Estados Unidos, entre ellos su fundador, abatido el 2 de mayo de 2011 por comandos de fuerzas especiales estadounidenses.
En 2016, el frente Al-Nusr de Siria se convirtió en Hayat Tahrir al-Sham (HTS) y fue liderada por Ahmed al-Sharaa, quien desde enero de 2025 desempeña el cargo de presidente de dicho país.
Luego de la muerte de Bin Laden, el liderazgo lo asumió Ayman al-Zawahiri, quien encabezó la organización hasta el 30 de julio de 2022, cuando fue abatido por un dron de la CIA en Afganistán.

Estos hechos significaron la década más difícil para la organización terrorista en la que, además, la aparición del Estado Islámico (ISIS) le quitó la influencia ideológica y centralidad mediática en el yihadismo global.
25 años después esta organización terrorista no ha desaparecido
De acuerdo con informes de inteligencia de la ONU, la dirección se le atribuye a Mohammed Salah al-Din Zaydan, un veterano militar egipcio ubicado en Irán quien ha promovido una “descentralización estructurada” y mayor coordinación entre filiales.
Asimismo, su capacidad para llevar a cabo operaciones en Occidente disminuyó drásticamente por causa de la preparación de los servicios de inteligencia y las medidas de seguridad en aeropuertos y ciudades de Estados Unidos y Europa, según informes del FBI. Ahora se dedican a aprovechar las debilidades de Estados empobrecidos y fragiles para obtener el control territorial, cobrar impuestos, imponer sus reglas e infiltrarse en el poder local. Le puede interesar: Donald Trump convierte el 11-S en advertencia contra Irán: “No tendrán un arma nuclear”

Sin embargo, el analista internacional Roberto Heimovits afirma que, aunque Al Qaeda ya no es la organización poderosa y centralizada encabezada por Osama Bin Laden, continúa sigue siendo una amenaza. “La ideología extremista que representa la organización, y que posteriormente llevó a un nivel aún más radical el Estado Islámico, no ha conseguido un respaldo mayoritatio en el mundo musulmán”, señaló.
Esto significa en un traslado desde Afganistán y Oriente Medio hacia el África Subsahariana, en lugares como Malí y la región del Sahel, en donde opera su filial Jama’at Nusrat al-Islam wal-Muslimin (JNIM), calificada como su filial más mortífera; Somalía, en donde su filial Al Shabaab tiene sede y es considerada como la más fuerte y violenta, señalada de participar en los últimos incidentes atribuidos a Al Qaeda a nivel global en 2026.
En regiones marcadas por la pobreza, la falta de instituciones sólidas y la ausencia de expectativas, como el Sahel, sus filiales pueden encontrar condiciones favorables para expandirse. Es posible que una o más filiales de Al Qaeda tengan éxito en tomar el control parcial o total de uno de esos Estados muy empobrecidos.
Roberto Heimovits, analista internacional

Además, también tienen presencia en Yemén, India, Pakistán y Afganistán, en este último cuentan con libertades para el entrenamiento y apoyo logístico del régimen talibán.
Según inteligencia de Estados Unidos, hoy concentran cerca de 15.000 y 28.000 integrantes a nivel mundial, mientras que antes del ataque del 11 de septiembre contaba con tan solo 400 hombres armados, ubicados principalmente en Afganistán.

