Este jueves la Justicia de Estados Unidos dejó en firme la nueva acusación contra el expresidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, de conspiración para cometer torturas. La Fiscalía estadounidense presentó esta imputación, en medio de la expectativa por la audiencia en donde se discutirá la solicitud de arresto domiciliario presentada por la defensa de Flores.
La Fiscalía norteamericana los acusa de presuntamente llevar a cabo una estrategia de “represión y torturas” para con ello mantenerse en el poder. Puntualmente, según describe el ente acusador, estas presuntas torturas eran dirigidas a opositores, militares, detenidos e incluso se habrían realizado contra tres ciudadanos estadounidenses.
En el escrito de la Fiscalía se detallan presiones, descargas eléctricas y amenazas contra familiares, entre otras prácticas. Al parecer, los presuntos “abusos de las autoridades venezolanas contra ciudadanos estadounidenses” crecían a medida que aumentaba la presión de la Administración Trump contra el entonces gobierno liderado por Maduro antes de su captura.
Testimonios que refuerzan la acusación
Uno de los casos de ciudadanos estadounidenses descritos en la nueva acusación, identificado como ‘víctima 7’, indica que fue víctima de torturas tras ser “acusado falsamente de participar en una conspiración para asesinar a Maduro”.
Estos tres casos se remontan a 2022 y llegan hasta enero de 2026, cuando las fuerzas de EE. UU. arrestaron al entonces líder venezolano en el palacio presidencial en Caracas. Le podría interesar: Estados Unidos prepara nuevos cargos contra Nicolás Maduro y Cilia Flores
Esta nueva imputación se suma a los cargos de conspiración para importar cocaína a EE. UU. y posesión y conspiración para poseer armas destructoras que ya enfrentan ambos en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York.
Acusación salpica a Cilia Flores
Además, la Fiscalía extendió a Flores la acusación por conspiración para cometer narcoterrorismo que hasta ahora solo pesaba contra Maduro. Ahora, la acusación atribuye a ambos conspiración para distribuir cocaína con la intención de proporcionar recursos a organizaciones terroristas.
“(Los acusados) se unieron, conspiraron, confabularon y acordaron, de forma intencionada y a sabiendas, entre sí y con otras personas, infringir el artículo 960a del título 21 del Código de los Estados Unidos (que castiga el narcoterrorismo)”, alegó la Fiscalía.
El expresidente Nicolás Maduro, de 63 años, y su esposa Cilia Flores, de 69, fueron capturados el pasado 3 de enero por fuerzas militares estadounidenses en Caracas y trasladados posteriormente a Nueva York, donde afrontan un proceso penal por presuntamente utilizar sus posiciones de poder para facilitar el tráfico de cocaína.

