Unas 2.000 personas se manifestaron este sábado en Tel Aviv y otras ciudades de Israel para exigir que los partidos árabes sean incluidos en un eventual nuevo Gobierno y que su participación se base en condiciones de igualdad. Las movilizaciones se producen después de las elecciones del pasado martes, en las que el partido Likud, del primer ministro Benjamin Netanyahu, obtuvo la mayor votación, pero sin alcanzar los escaños necesarios para gobernar en solitario.
Los manifestantes llevaron pancartas con mensajes como “Hay una mayoría a favor del cambio” e “Igualdad para todos”. También corearon en hebreo consignas en favor de la colaboración y la igualdad para reemplazar al actual Gobierno. En árabe, reclamaron “paz, libertad y justicia social”, según informó el diario israelí The Times of Israel.
Además de Tel Aviv, se registraron concentraciones en Jerusalén, Haifa y otras localidades del norte del país, aunque con una asistencia menor.
Partidarios de Netanyahu rechazan una eventual alianza con partidos árabes
En paralelo, cerca de 200 simpatizantes de Netanyahu se congregaron en otro sector de Jerusalén para protestar contra la posibilidad de que los partidos árabes participen en la conformación del próximo Gobierno.
Durante la manifestación, algunos asistentes afirmaron que esos partidos habían “robado las elecciones del martes” y corearon consignas como “Estado judío” y “terroristas a Gaza, no al Gobierno”, además de expresiones racistas.
Los participantes también acusaron a Raam, partido de mayoría árabe, y a la Lista Conjunta de apoyar el terrorismo. Según el medio israelí, la concentración fue presentada como el primer acto de un movimiento de protestas contra un eventual Gobierno que dependa del respaldo de partidos árabes.
Elecciones en Israel dejan abierta la conformación del Gobierno
Los resultados electorales conocidos hasta el momento sitúan al Likud, la formación de Netanyahu, en el primer lugar, con 27 escaños. Le sigue el bloque opositor encabezado por el antiguo jefe del Ejército Gadi Eisenkot, con 21.
Sin embargo, ninguno de los bloques cuenta con los escaños suficientes para alcanzar por sí solo la mayoría parlamentaria. Este escenario deja las negociaciones condicionadas por el papel que puedan desempeñar los partidos árabes o por la posibilidad de una alianza de derecha que excluya a las formaciones ultraortodoxas.

