La tragedia de Chernóbil el 26 de abril de 1986 marcó a toda una generación de ucranianos, que se vieron afectados profundamente por la mayor catástrofe nuclear de la historia, una huella que sienten especialmente aquellos nacidos en el año del desastre.
“Fui evacuada de Chernóbil cuando tenía solo dos semanas, pero el trauma me persiguió años después”, comentó a Efe Olga Zakrevska, que vivía en Prípiat, la localidad más cercana a la planta.
La cantidad de muertes desde entonces por trastornos genéticos, malformaciones de órganos internos y cáncer como consecuencia de la radiación es incierta. Según algunos cálculos, la cifra se eleva a 500.000 muertos.
Luego de 35 años del accidente y tras el éxito de la serie de HBO del 2019, hoy Chernobyl se ha encontrado con una nueva vida: el turismo.
