Para quienes tenemos experiencia en el servicio público es relativamente fácil identificar en ciertos detalles cómo va la administración de las ciudades, de los departamentos. Esta práctica se ejerce con mayor detenimiento cuando el lugar al cual llegamos, es también nuestra casa y la de nuestros hijos y nietos. En estas condiciones de habitante periódico de Cartagena, se observan con ánimo constructivo aquellos hechos que permiten deducir cómo va la administración de la ciudad más querida por los colombianos.
Obviamente no aterrizamos con la mente en blanco pero creemos conveniente llegar y observar qué pasa en Cartagena. Qué tanto se sigue preparando para los eventos internacionales que se realizan aquí y además para recibir esta afluencia de extranjeros que tanto bien le deberían hacer no solo a la actividad económica, sino a la población. Al leer El Universal, es evidente que esta preocupación también se percibe en sus residentes.
Ante hechos de mucha inseguridad en la ciudad, se llega con la esperanza de que todo esté mejor porque están estrenando administraciones en la alcaldía y en la gobernación. Después de 100 días de trabajo, ya se deben notar por lo menos algunos cambios. Pero al llegar al aeropuerto de Cartagena y recorrer la avenida para llegar a El Laguito, la sorpresa fue mayúscula: esta carrera y las calles adyacentes, completamente inundadas, en medio de un fuerte aguacero. La llegada al Hilton fue una odisea que tomó muchísimo tiempo en una travesía más por agua que por pavimento. Calles inundadas y personas atravesándolas con el agua a media pierna porque no había otra alternativa. Fue como una premonición de lo que pasaría días después con el túnel de Crespo. Imperdonable. Es vidente la falta de acción de unos funcionarios y para que se sepa, muchos comentan en voz baja que pareciera que el alcalde no se ha posesionado y ya han pasado 4 largos meses. Además, ¿está de viaje? Regrese ya.
A pesar de que Transcaribe empezó a funcionar, con la inundación del túnel la ciudad se ve muy descuidada e inundada ante los primeros aguaceros. Como lo afirma Juan Francisco Conrado en su columna del domingo en El Universal, esta alcaldía está cayendo en las mismas y con los mismos.Alcalde, se le enredó la vida, y no escuche solo a quienes han saqueado históricamente a esta ciudad. Y por favor no repita sus errores porque cuando sea evidente que se decepcionó la ciudadanía por su gestión, los primeros que lo abandonarán serán los que ahora lo halagan y lo presionan por puestos y contratos. Está a tiempo, señor alcalde, actúe.Cecilia@cecilialopez.com
