Resiliente, pujante, cautivadora, así es Cartagena, La Heroica. A diario recibe muchos de turistas que vienen a disfrutar de sus playas, su cultura, gastronomía e historia.
Sin embargo, los hechos de intolerancia, inseguridad, riñas entre los más jóvenes, hurtos, desdibujan su belleza; problemas sociales que tienen como una de sus principales causas, la carencia de valores.
Escasea el respeto por la vida, por las diferencias, la capacidad de escuchar, de mediar y buscar soluciones a través del diálogo. Por ello se hace fundamental retomar y fortalecer la formación en valores.
En este escenario, encontramos un gran aliado en el sector religioso. La religión orienta el comportamiento de los creyentes fomentando valores altruistas, orientados a pensar en el “otro”, como la honestidad, el respeto y la solidaridad.
Se forma a la persona en el amor a un Ser Supremo y a su prójimo, permitiendo que incluso se adquiera un compromiso social.
En lo espiritual, aporta esperanza y consuelo, promoviendo una vida libre de violencia, con hábitos saludables, que revisten un mayor impacto si se infunden desde temprana edad. Por tanto, se constituye como una transmisora de valores en el ámbito individual y familiar que repercute en la vida en sociedad, proporcionando condiciones de seguridad, tolerancia y armonía.
Los gobiernos han venido reconociendo el papel fundamental que juega el sector religioso en la sociedad, el aporte que realizan a través de acciones humanitarias, programas de educación, permitiendo mejorar las condiciones de vida de los más vulnerables.
Su accionar es amplio, se expande a todos los sectores poblaciones, pero si hay algo que sin duda impacta, es en mantener y restablecer la salud mental, cultivar los valores en el ser, incidiendo de esta manera en el respeto por la ley, la disminución de la violencia intrafamiliar y social y la convivencia pacífica.
Por ello, es importante que el Gobierno Distrital tengan en cuenta el sector religioso, como actor determinante en la generación de estrategias que permitan fortalecer la cultura ciudadana, a través de un trabajo articulado por medio del diálogo con los diferentes actores sociales, con la finalidad de lograr el desarrollo de una sociedad basada en valores y construir juntos la Cartagena que soñamos.
*Concejal de Cartagena.
