comscore
Columna

Los niños como medio de lucro

Compartir

Pese a todas las reglamentaciones habidas y por haber, nacionales e internacionales (Código del Menor, en Colombia, y Declaración Universal de los Derechos del Niño), este segmento de la población sigue tan desamparado, que aún sus propios padres abusan de ellos, buscando lucros, entre ellos el económico.

Con el surgimiento de las redes sociales, causa escozor ver cómo muchos padres, convertidos ahora en “youtubers” (algunos rayando en la estupidez) ponen a sus hijos a hacer pendejadas, buscando los lucrativos “likes” para monetizar sus sandeces. Y lo peor es que hay gente que les copian sus bobadas.

Pero lo peor es que no parece haber norma que los controle, simplemente porque los que debieran hacerlo están más pendientes (llámese organismos gubernamentales) en la burocracia y la mermelada.

En Cartagena y varios municipios del departamento, por ejemplo, es común ver a un carro que, por medio de alto parlantes, clama a la solidaridad ciudadana para, supuestamente, financiar el tratamiento de un niño enfermo de cáncer que exhiben, con gorrito y todo, por la ventana del vehículo, y quien, inocentemente, va saludando cual político en época electoral.

¿Será que en este país a ninguna autoridad le llama la atención que haya adultos paseando por las calles a un niño, supuestamente con leucemia, pidiendo dinero para su tratamiento? Porque eso no lo hacen a escondidas, sino a la vista de todos y a cualquier hora del día, y aún de la noche.

Tampoco es un secreto la cantidad de niños a los que sus supuestos padres usan para la mendicidad, aún en horas de la noche, como ocurre en el Centro Histórico de Cartagena.

¿Por qué entes como el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar no actúan en este caso? ¿O es que ese precepto que dice que los derechos de los niños priman sobre todo los demás no se aplica en estas situaciones?

En Colombia, según el manoseado e inútil Código del Menor, se considera niño “a toda persona desde su concepción hasta los doce años de edad cumplidos, y adolescente a toda persona mayor de doce años y menor de dieciocho”. Este Código del Menor está amparado en el Decreto 2737 de 1989.

Eso quiere decir que por falta de normas no es. Lo que sí es cierto es que falta más voluntad de las autoridades y de los mismos padres o adultos responsables para hacerlas cumplir.

¡Con nuestros niños, NO!

Siga las noticias de El Universal en Google Discover
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News