Cartagena está en mora con la recuperación de la Plaza de Toros; pese a que en varias administraciones han planteado restaurarla, no se ha logrado.
Con la habilitación de la plaza, que fue construida en el año 1974, hecha no solo para tauromaquia, este patrimonio material que hoy nos pertenece y engalana fue hecho con un propósito multicultural, y por eso además de tener todo lo que se necesita para la práctica de la tauromaquia, tiene un formato futurista.
Considerada una de las más lindas de América Latina, la monumental Plaza de Toros Cartagena de Indias se destaca por su popular balconada hecha en madera, fue diseñada por los arquitectos Gastón Lemaitre Lequerica y Manuel Degaldo, construida por los ingenieros Rodrigo Puente y Cía, bajo la Corporación de Fomento Taurino y Ferias de Cartagena, gerenciada por Iván Chalela Fadul, gestión de recursos del tan recordado Joaquín Franco Burgos, representante a la Cámara ‘Hechos y no palabras’.
Se trata de un escenario multiuso, de sin igual belleza arquitectónica, que resalta la corona, sobre unos tendidos semienterrados, haciendo singular parecido al reinado nacional de belleza.
Sin lugar a dudas, este es un gran escenario que debe ser prioridad fundamental dentro de las grandes obras en turismo, pues, aprovechando lo ya construido y reviviendo un monumento con historia y arte, podemos estimular la industria musical y cultural, dinamizar la economía, y toda la cadena de valor, generar empleo; así como han podido aprovechar otras ciudades, tal es el fenómeno Karol G y RBD.
Y es que justamente el grupo mexicano RBD le dejó a Medellín una ocupación hotelera del 98%, un incremento en ventas comerciales del 100%, de 70% en entretenimiento; lo que les representó ingresos aproximados, al sector turismo, de una cifra que asciende a los 3.200 millones de pesos.
La música y el arte mueven masas y estamos dejándolas ir para otras ciudades teniendo todo aquí: conectividad aérea, hoteles, restaurantes, turismo náutico.
Quien venga y viaje solo por ver un concierto no solo le elevará las ventas a la ciudad, sino generará empleo, más noches de pernoctación, y nos volveremos referente de conciertos mundiales al destacar nuestra plaza en forma de corona con capacidad para 15.600 espectadores, con una gran arquitectura e ingeniería que representa y evoca nuestra ascendencia española, y donde los diseñadores dijeron: “Vamos a coronar a Cartagena” con una plaza de toros en forma de corona, de nuevo: una de las más lindas de América Latina.
*Economista.
