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Columna

Cartagena, entre el sicariato y el pavimento

La pavimentación de calles, avenidas, construcción de parques, y el gran malecón, no implican por sí solos, la solución de los múltiples problemas que padece la ciudad.

ALCIDES ARRIETA MEZA

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El alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, fiel al estilo ejecutado en su paso por la gobernación de Bolívar poza de gran estadista, como campeón mundial del pavimento, muy bien, logra usted mejorar un aspecto de la vida cotidiana, felicitaciones, pero le recuerdo que no solo de pavimento vive la gente, se requiere del desarrollo humano integral, individual y colectivo.

Señor alcalde de Cartagena, la pavimentación de calles, avenidas, construcción de parques, y el gran malecón no implican por sí solos la solución de los múltiples problemas que padece la ciudad y sus gentes, no obstante, dado su multi presencia digital en medios y en las redes sociales, publicando esas obras, que lo muestran como uno de los mejores alcaldes del país, según las encuestas, estas muchas veces son el resultado de la manipulación de la opinión pública. ¿Alcalde, usted se la cree?

Colombia es uno de los países más desiguales del planeta, además, ocupamos un sitial de honor en el mundo, como país corrupto, pero, por cuenta de las encuestas, en todo el país, hemos tenido los mejores gobernantes, siendo que el territorio colombiano es un gigantesco desastre, en donde la miseria, la pobreza, el rebusque, el desempleo, la inequidad, son caldo de cultivo para el desarrollo de muchas formas delictivas, como el homicidio en sus distintas modalidades, lesiones personales, hurtos, feminicidios, extorsiones, entre otras conductas criminales.

Cartagena no ha sido ajena estas herencias y realidades, denominado presente histórico, de lo cual no es responsable la administración actual, pero sí será responsable de lo que no haga o haga en su gestión de gobierno, cuyo plan de desarrollo debió llamarse la ciudad del pavimento y no de derechos.

El pavimento es mejoramiento de la vida cotidiana, bienvenido sea, pero señor alcalde, por la calles pavimentadas en Cartagena transita el delito, el desorden social, en donde se ha cercenado la vida, la integridad personal, la dignidad, la honra, los bienes, la convivencia de los habitantes de Cartagena, derechos que deben ser protegidos preferencial y prioritariamente. La vida, la dignidad humana en todas sus formas, son inviolables, en nuestro ordenamiento jurídico. Es una orden constitucional, debe cumplirla.

La indisciplina social está a la orden del día y aunque muchos de los problemas son el resultado de los mejores alcaldes que hemos tenido en el pasado según las encuestas, lo cierto es que la ciudad en ese sentido es un verdadero caos, sede de un peligroso y organizado desbarajuste.

Estos problemas aunados a la inequidad social, evidenciada con excluyentes formas contractuales que enriquecen a unos pocos, dinamizan el nacimiento de nuevos ricos con los dineros públicos, que amenazan con hacer de Cartagena una ciudad inviable, invivible y tormentosa.

En ese orden, lo instamos a poner en práctica el Estado Social de Derecho, orden política de obligatorio cumplimiento, que le ordena garantizar la inviolabilidad de los derechos humanos, la igualdad de oportunidades y un orden justo, en donde, la prosperidad general de todos los habitantes de Cartagena debe desarrollar los derechos económicos y sociales, en el marco de una gestión honesta, transparente, incluyente y participativa.

Por ello, señor alcalde Dumek Turbay, no dejaré que me pavimente el pensamiento, no me voy dejar influenciar con esta peculiar forma de pavimentar, perdón de gobernar, bienvenido el pavimento en el marco del desarrollo integral, en el desarrollo de la prosperidad y producción colectiva, dentro de la inclusión económica y social.

Alcalde Dumek Turbay, respaldamos sin reservas el nuevo rostro del centro histórico, una parte de la cara de la ciudad, que hemos de preservar, pero la cara de Cartagena es toda su gente y todo su territorio, vulnerada desde la colonia hasta hoy en sus derechos, los cuales son imperativo restablecer, ello también es un mandato constitucional.

Alcalde Dumek Turbay, es su deber también aplicar la moral como principio rector de la administración pública, sumida en una inmensa crisis ética que amenaza con copar al Estado y a un sector de la sociedad, esta, que cada vez más intenta restaurarse, al igual que muchos agentes del Estado, que cumplen cabalmente con su misión y deberes.

Adiciones:

1.¿Alcalde Dumek Turbay, que pasó con Go-catastral, objeto de unas graves denuncias, qué seguimiento le ha hecho usted, el Distrito de Cartagena se ha constituido en víctima?

2. ¿Alcalde Dumek Turbay, qué va a hacer con Aguas de Cartagena? Se quedará con su ineficiente servicio?

3. ¿Alcalde Dumek Turbay, que va a seguir haciendo con la concesión vial para que le devuelvan los dineros a los que pagaron en exceso peajes?

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