En febrero de 1966, Gabriel García Márquez interrumpió la escritura de ‘Cien años de soledad’ en Ciudad de México para venir al Festival Internacional de Cine de Cartagena y presentar dos películas cuyos guiones había escrito: ‘Tiempo de Morir’ (1966), de Arturo Ripstein, y ‘En este pueblo no hay ladrones’ (1965), de Alberto Isaac.
Para entonces, García Márquez despuntaba con sus obras y ya se hablaba del ‘boom’ literario de América Latina, expresión que aparece en la revista argentina Primera Plana, en 1966. Antes de la aparición de ‘Cien años...’ eran muchas las obras que tenían la atención del público en Europa, Estados Unidos y América Latina, como: ‘Rayuela’, de Julio Cortázar; ‘La muerte de Artemio Cruz’, de Carlos Fuentes; ‘El siglo de las luces’, de Alejo Carpentier; ‘Ficciones’, de Jorge Luis Borges; ‘La ciudad y los perros’, de Mario Vargas Llosa; ‘Gabriela clavo y canela’, de Jorge Amado; ‘Pedro Páramo’, de Juan Rulfo; o ‘El astillero’, de Juan Carlos Onetti, entre muchas otras.
En México, García Márquez fue acogido por su amigo Carlos Fuentes, y también por la complicidad que encontró en ‘La Mafia’, que era el círculo de amigas y amigos involucrados en el cine, la literatura, el teatro, las artes plásticas y la cultura. De allí salió la idea de hacer películas a la luz de los argumentos y guiones escritos por el hijo de Aracataca.
Con bajo presupuesto, Alberto Isaac y el gran historiador del cine mexicano Emilio García Riera propusieron filmar ‘En este pueblo no hay ladrones’, cuyo rodaje duró tres semanas en Ciudad de México y la población de Cuautla. Parte de su impresionante elenco salió de ‘La Mafia’, con figuras que actuaron sin cobrar un peso: Luis Buñuel, Arturo Ripstein, Alfonso Arau, José Luis Cuevas, Juan Rulfo y el propio García Márquez, entre otros.
‘El Charro’ es el argumento que escribió García Márquez, que ya hecho película, cambia su título a ‘Tiempo de morir’, y en cuyo guion colaboró Carlos Fuentes. Su rodaje comenzó en julio de 1965, de tal forma que su presentación en el Festival de Cine en febrero de 1966, fue previa a su exhibición en salas, lo que ocurrió en México en agosto de ese año. Con mejor presupuesto se filma en los Estudios Churubusco y en la población de Pátzcuaro (Michoacán).
Ambas películas también se presentaron en el Teatro Padilla, de la Calle Larga. El público negro y mulato se apostaba a lado y lado del Camellón de los Mártires para ver desfilar las delegaciones de actores internacionales desde la Torre del Reloj hasta el Teatro Cartagena. De México vinieron artistas como Lola Beltrán, Alfredo Leal y Graciela Lara; el director Alberto Isaac y el productor Rodolfo Anda. Dicen que Gabo no desfiló, se quedó con unos amigos donde ’el Negro’ Nieves comiendo patacón con queso, chicharrón y Kola Román en el Mercado Público de Getsemaní.
