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Columna

Santo Pescao: cuando el desarrollo no se anuncia, se construye

“Santo Pescao nos recuerda que el desarrollo real exige presencia, humanidad y compromiso colectivo...”.

Mayra Rodríguez Osorio

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No todo el desarrollo llega con grandes titulares ni con anuncios rimbombantes. A veces nace en silencio, en las comunidades que trabajan cada día por salir adelante. En el territorio del canal del Dique, la Corporación Desarrollo y Paz ha demostrado que transformar realidades no depende únicamente de grandes obras, sino de la capacidad de unir voluntades y creer en la gente.El programa Santo Pescao refleja esa visión. Más que una estrategia gastronómica, es una apuesta por dignificar el oficio de los pescadores artesanales, fortalecer la economía local y rescatar una tradición que forma parte de la identidad del Caribe. Bajo la dinámica impulsada durante 2025 por Karin Vélez y su directora Beatriz Salas, esta iniciativa logró resultados que hablan por sí solos: ventas cercanas a los 150 millones de pesos, equivalentes a más de 24.000 platos consumidos en ollas comunitarias y ocho restaurantes del territorio. Detrás de estas cifras hay familias beneficiadas, trabajo digno y una cadena productiva que demuestra que el desarrollo también puede construirse desde lo social.La labor de la Corporación Desarrollo y Paz del Canal del Dique merece reconocimiento porque ha logrado algo que pocas veces se alcanza: articular comunidad, sector privado y propósito social alrededor de un mismo objetivo. Su trabajo evidencia que el desarrollo territorial no se impone desde escritorios lejanos; se construye caminando el territorio, escuchando y generando confianza.Hoy el llamado debe ser más amplio y decidido. Las entidades gubernamentales están llamadas a acompañar y garantizar continuidad institucional; los gremios económicos pueden fortalecer las cadenas productivas y abrir nuevas oportunidades; y el periodismo tiene la responsabilidad de visibilizar estas iniciativas que transforman vidas más allá de la coyuntura política. El progreso del canal del Dique no puede depender de esfuerzos aislados, sino de una verdadera articulación regional.En tiempos donde las redes sociales aceleran las opiniones y muchas veces desdibujan los procesos, Santo Pescao nos recuerda que el desarrollo real exige presencia, humanidad y compromiso colectivo. No se trata solo de promover el consumo de pescado en una temporada específica, sino de reconocer a quienes han vivido del agua por generaciones y brindarles oportunidades sostenibles.Cartagena y Bolívar necesitan creer más en estos liderazgos que nacen desde el territorio. Porque cuando el desarrollo se construye con sensibilidad social y visión compartida, deja de ser una promesa lejana y se convierte en esperanza tangible para el futuro del Canal del Dique.*Presidenta de la Corporación Desarrollo y Paz del Canal del Dique.

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