comscore
Columna

Veolia: la quimera que tiene a Cartagena en crisis

“Este monopolio de hecho ha traído como consecuencia que hoy tengamos las tarifas de aseo más altas de Colombia…”.

MÓNICA VILLALOBOS OLEA

Compartir

Veolia es la quimera (como la criatura de la mitología griega) que tiene sumida a Cartagena en una crisis de basuras y desabastecimiento de agua, sin precedentes en su historia.

Esta transnacional ha abusado de su posición dominante en la prestación de los servicios públicos al cumplir un triple rol: como socio operador de Acuacar, como propietaria de Proambiental Caribe S.A. E.S.P. y de Veolia Servicios Industriales S.A.S. E.S.P., controlando la operación de los servicios de acueducto, alcantarillado y aseo en el Distrito de Cartagena.

Este monopolio de hecho ha traído como consecuencia que hoy tengamos las tarifas de aseo más altas de Colombia, debido que, al aplicar la fórmula tarifaria de la CRA, deciden cobrar la tarifa máxima permitida por la ley.

Esta crisis sin precedentes obligó al alcalde Dumek Turbay a instaurar una acción popular contra las supuestas “paradas técnicas” de Acuacar, con el fin de garantizar el suministro continuo y eficiente del líquido vital. Hemos llegado al extremo de tener que acudir a los jueces para garantizar un servicio público que debería prestarse de manera normal y permanente.

Solo después de que el alcalde presentara la propuesta de crear una empresa oficial de servicios públicos, con la visión de asumir en el mediano plazo la prestación de estos servicios, Veolia respondió con una contraoferta: invertir $500.000 millones. Según la empresa, y en concordancia con la ANDI, esa es la inversión que requiere la infraestructura de acueducto y alcantarillado para garantizar el servicio en todo el Distrito.

Pero esa propuesta nos remite inevitablemente al Otrosí N° 3 del contrato GISAA, suscrito en 2015, cuando el Distrito tenía la expectativa de convertirse en propietario del 100% de las acciones en un plazo de 5 años. En ese momento, Agbar ofreció invertir $250.000 millones en el Nuevo Plan Maestro para garantizar el servicio de agua durante, por lo menos, 25 años, a cambio de ampliar la vida societaria del contrato, sin advertir que esos recursos saldrían del giro ordinario de la empresa; es decir, del pago de las facturas de los cartageneros.

La pregunta que hoy debemos formular es muy sencilla: ¿los $500.000 millones que ahora anuncian, saldrán nuevamente del recaudo de las facturas? ¿Provendrán del sobreendeudamiento al que ya sometieron a la empresa, donde dos de cada tres pesos corresponden a deuda? ¿O serán una verdadera inyección de capital proveniente de la casa matriz de Veolia, en París?

En definitiva, la ciudad no necesita más promesas financiadas con el bolsillo de los cartageneros. Si Veolia quiere seguir, que invierta con su propio capital; de lo contrario, ha llegado la hora de que el Distrito recupere el control de los servicios públicos.

*Concejal de Cartagena.

Siga las noticias de El Universal en Google Discover
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News