Este caso ha tomado auge en las redes sociales, no solo en la comunidad de mujeres norteamericanas, sino también a nivel global. Argumentan tesis que defienden a Lindsay a ultranza, por encima de las observaciones policiales y de las acusaciones de la Fiscalía. Consideran que ser mujer conlleva una desventaja en una sociedad machista y patriarcal. Estas voces han contado con el respaldo de los movimientos feministas y expresan señalamientos para tener en cuenta
Según dichas críticas: Patrick, el exesposo de Lindsay, no dudó en divorciarse, y en establecer una relación con una endocrinóloga con quien se casó este 2026. La pregunta es: ¿cuándo comenzó realmente esa relación, y si no sería ese el motivo de los asesinatos y de la tentativa, no de suicidio, sino de homicidio contra Lindsay, aprovechando el estado mental de esta paciente psiquiátrica, fuertemente deprimida y con sentimientos de culpa porque previamente, por su enfermedad, había expresado ideas homicidas hacia los niños, más no la intención de matarlos? ¿Por qué se incineraron rápidamente los cuerpos de los menores? Lo que desde la perspectiva forense no es aconsejable en casos de asesinatos.
Señalan el cambio de zapatos de Patrick sin ninguna justificación, evidentes en las fotos del restaurante. Durante la grabación de una cámara en ese local, Patrick aparece revisando su celular; se alcanza a captar en la pantalla la foto de una mujer parecida a quien era su novia, con sudadera gris, capucha y mascarilla negra; además, el cuadro detrás de esta imagen es similar al de la casa de los Clancy. Se preguntan: ¿si no sería ella la que cometió los asesinatos, alteró la escena del crimen y empujó por la ventana a Lindsay? Dijo Lindsay en su declaración, que tuvo la sensación de estar observando el asesinato de sus hijos.
Patrick recaudó la suma de 1,7 millones de dólares en ayudas -supuestamente para el funeral y la defensa de Lindsay-, vendió la casa por 700,000 dólares y salió de vacaciones con su novia a Costa Rica y posteriormente a Europa. A los niños los enterraron en una sola fosa, gasto cubierto por el seguro funerario.
En el caso de Lindsay Clancy, la atención de la Policía y de la Fiscalía se focalizó desde etapas muy tempranas en la conducta de la madre; sin embargo, la realidad de los fenómenos humanos complejos no suele responder a esquemas lineales, por lo que su análisis tampoco debería limitarse a ellos. La psiquiatría forense y la criminología tienden con frecuencia a examinar al individuo de manera aislada; sería metodológicamente más acertado estudiar el conjunto del sistema familiar, haciendo uso del pensamiento circular, evaluando los contextos en diversos planos antes de formular conclusiones sobre lo ocurrido.
*Psiquiatra.

