El resultado de la votación en la que resultó elegido como presidente del Congreso Iván Name, no solo se recibió como una aparatosa derrota para el gobierno de Gustavo Petro, sino que deja al descubierto fallas que podría estar teniendo la Casa de Nariño en el manejo de la muñeca política en el legislativo.
Se habla de derrota del Gobierno porque la oposición, en pleno, votó por Name. Y sobre todo porque la senadora Angélica Lozano, que había recibido el apoyo de la bancada petrista, la del Pacto Histórico, salió derrotada por cinco votos. Lea también: Video: María Fernanda Cabal y Piedad Córdoba se saludan como amiguísimas
Lo ocurrido en las 48 horas anteriores a la elección son una muestra de la falta de estrategia del gobierno.
El Partido Verde era el llamado a ocupar la Presidencia del Senado en el periodo 2023-2024 y dentro del partido debían escoger al elegido o la elegida.
Hasta última hora esperaron en la bancada para decidir cuál era la candidata. La demora se debió a que Inti Asprilla, hasta último momento, consideraba que él era el indicado porque de todos los del Partido Verde, es el más cercano al presidente Petro.
Sin embargo, con lo que nadie contaba, era con que tanto Inti Asprilla como Iván Name, y sobre todo este último, no le iban a hacer caso a la decisión de la bancada e iban a terminar actuando a título propio.
El senador Inti Asprilla, verde de tradición, pero de raíces tan petristas como las del Pacto Histórico, le cantó la tabla a todos sus compañeros de partido y hasta al mismo Gobierno, asegurando que se habían inclinado por una candidata que no se la jugó, como él sí, por la campaña de Gustavo Petro a la Presidencia de 2022.
Y el senador Iván Name, se quedó con el cargo más alto del Congreso sin muchas conversaciones con su bancada –porque no estuvo en las últimas reuniones clave– pero sí con repetidas charlas con la oposición (Cambio Radical y Centro Democrático) y el “independiente” Conservador en el que el propio presidente del partido, Efraín Cepeda, le movió votos.
Al presidente Petro, un congresista le escuchó decir, que Inti Asprilla era el candidato de su corazón, el más leal al proyecto político, pero que si no tenía opciones de ganar le parecía bien que fuera Angélica Lozano la elegida. Iván Name, no parecía estar entre sus simpatías, por ser un senador más identificado con la centro derecha que con la izquierda.
Por todo esto, la bancada del Pacto Histórico tenía la instrucción de votar por la senadora Lozano.
El punto de quiebre que fisuró a los verdes se dio en la tarde del miércoles en la reunión de bancada de la que se salieron Asprilla, Name y el senador Fabián Díaz. Y la herida quedó mucho más abierta horas antes de la instalación del Congreso, en una cita en la que participó el propio ministro del Interior, Luis Fernando Velasco.
A las 11 a.m. del 20 de julio los verdes se reunieron con Velasco, pero Inti y Name no quisieron estar en el encuentro. El primero, porque sabía que esa asistencia era para ratificar a Lozano; el segundo, porque tenía claro que se autopostularía a la Presidencia del Senado sin importar lo que su partido quisiera. Lea también: “Hay algo de misoginia”: Sofía Petro tras salida de Irene Vélez del Minminas
Tan claro tenían los verdes que se les podían desbaratar los votos para Lozano que EL COLOMBIANO adelantó desde el martes que se alistaba un escenario incluso más dividido en el que hasta el senador Ariel Ávila podría poner su nombre, además de los de Inti y Name. La idea de que la Presidencia se definiría “a voto limpio” salió de los mismos senadores del partido.
El que no estaba preparado para el resultado fue el ministro Velasco, quien estaba convencido de que pondrían a Lozano a la cabeza del Congreso. Fue tal su incomodidad que solo se dio un apretón de manos con Name y salió del recinto sin mediar palabra con más congresistas o con los ministros que estaban en el lugar, como la de Ambiente, Susana Muhamad.
La pregunta que algunos se hacen es ¿por qué no intervino el director del Dapre, Carlos Ramón González, que hasta hace poco fue el gran mandamás del Partido Verde para parar la carrera de llanero solitario que emprendió Iván Name?
Y hay quienes responden qué tal vez González pudo estar interesado en que el ganador fuera Name, porque en materia de política y de transacciones puede hablar un idioma más parecido al suyo, que Lozano.
De todas maneras, si esa fue la apuesta de Carlos Ramón González lo cierto es que dejó mal parada a la bancada gobiernista.
