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Política

Lo que a Dau le duele es que el bastón de mando me lo entregó la ciudadanía

Dumek Turbay anunció varias primicias: el fin del día sin moto, la demolición de Aquarela, entre otros planes que tiene. Además, dio nuevos nombres de su gabinete

Lo que a Dau le duele es que el bastón de mando me lo entregó la ciudadanía
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A once días del 1 de enero, fecha en la que se posesionará y comenzará su administración, Dumek Turbay Paz habló con El Universal de distintos temas de lo que le espera a la ciudad. Varias primicias, que suenan a compromisos, anunció. Lea: Dumek anuncia cuándo se acabará el día sin moto en Cartagena

El alcalde saliente William Dau lleva días criticándolo en sus redes sociales. Anuncia que no le entregará el bastón de mando y que le pide al Niño Dios que haya elecciones atípicas en 2024. Él justifica todo esto al afirmar que con su elección “Cartagena se volvió a poner las cadenas”.

A mí me da mucha tristeza cuando veo a una persona con serios problemas mentales frente a un gobierno que fue un rotundo fracaso. La ciudad está estancada con el hambre y los índices de inseguridad, de homicidios, de tráfico sexual y de microtráfico nos ahogan.

Por eso es lamentable que un señor que destruyó la ciudad se concentre en hacer videos ridículos y rompiendo tradiciones; sin embargo, él no me tiene que entregar el bastón, pues el bastón de mando me lo entregó fue la ciudadanía.

Otra cosa detestable es que en época navideña lo único que tenga por desearle a la ciudad sea inestabilidad, interinidad, elecciones atípicas. Eso demuestra lo que es: alguien que engañó a la ciudad durante su campaña y durante los cuatro años, creyéndose erróneamente el salvador de la ciudad, aferrándose en el poder

¿Conclusiones del empalme?

Una administración obsoleta, que contrató sin planificación y que hasta el último momento engañó a la ciudad asegurando que Cartagena nadaba en plata. A diario se les llenaba la boca diciendo que hacían una gestión extraordinaria, pero lo que encontramos fueron procesos demorados e interminables. La actual estructura del Distrito no permite la celeridad en la atención al ciudadano, que debería ser el objetivo máximo.

Se llenaron la boca diciendo que dejaban un presupuesto histórico, pero cuando revisamos la información real nos dimos cuenta que no hay esas billonarias cifras que vendieron y que muchas dependencias y procesos están desfinanciados de manera vulgar como el Plan de Alimentación de Escolar. Lo que nadamos es en inseguridad, en basuras, en descontrol.

Muchos aún piensan que tendremos 3,4 billones de pesos para invertir, pero eso no es plata que esté en las cuentas bancarias, sino proyecciones de recursos que se pueden recaudar. Lo que hay es poco más de 300 mil millones de pesos, que no es una cifra menor, pero que ya tienen destinaciones específicas para gastos de funcionamiento del Distrito.

Pero lo que sí es que no nos dejaremos perturbar ni distraer en cacerías de brujas o en rencillas, sino que vamos a trabajar, con ganas, con empuje, con fuego en el corazón utilizando toda la información suministrada en el proceso de empalme desde el primer día.

Entre estas estrategias está el plan de choque que vamos a implementar a partir del primero de enero con el que recuperaremos el Centro Histórico; la guerra frontal contra los huecos para mejorar las condiciones viales que hoy angustian e incomodan; y ejecutar acciones para resolver todas las penurias de la ciudad.

Pero Dau expone que dejó las arcas saneadas para que se pueden endeudar para las megaobras...

Con respecto a esto ya yo he comenzado a hacer la tarea hablando con Catalina Velasco, ministra de Vivienda; con Germán Umaña, ministro de Comercio Exterior, y con el general William Salamanca, director de la Policía Nacional, para conversar con el Alto Gobierno nacional y volverlos aliados potenciales de la transformación que deseamos para Cartagena.

Todo esto lo hacemos para gestionar recursos para obras macro como el malecón más bello del mundo, viviendas nuevas, los hospitales y puestos de salud inacabados y que faltan, los planes maestros que necesita la ciudad y todo lo que queremos hacer. En Bogotá nadie nos niega nada, pues Cartagena es la ciudad de todos. El problema es que nadie tocó puertas con proyectos e iniciativas bien diseñadas bajo el brazo.

A los cartageneros queremos decirles que estamos en fase de alistamiento puro como si fuéramos a una guerra, porque sabemos hacer la tarea y esperamos dar resultados en poco tiempo. Por ejemplo, en la primera semana de febrero iniciaremos la demolición de Aquarela. Es una promesa, así como el 1 de enero decretaremos el fin del día sin moto en Cartagena.

“A Dumek le toca correr”. Esto lo dijo Dau con relación a que Cartagena no contará con los servicios de aseo y vigilancia en colegios públicos a partir del 1 de enero, pues afirmó que ya es responsabilidad suya gestionar esa contratación.

Interpondremos una queja disciplinaria ante la Procuraduría contra él, aunque a él no le importen los entes de control y sus investigaciones. Él podía hacerlo y seguro lo hubiese hecho si ganaba el candidato que él quería; sin embargo, no resuelve el problema, aunque tenga varios días hábiles para establecer alguna solución o alternativa que evite traumatismos para la ciudadanía en los primeros dos meses.

Así nos daba la posibilidad de iniciar nuestra vigencia y gestionar esa contratación sin que los niños se queden en casa, los profesores sin nada que hacer y las aseadoras y los vigilantes en el limbo. Pero así demuestra él su mala fe.

En su gabinete aún falta cubrir varias dependencias clave, ¿podría adelantar algún nombre?

Jaime Hernández Amín como director de Distriseguridad, Lucy Espinosa como directora del IPCC y Adriana de la Cruz como directora de Comunicaciones y Prensa.

Algo que le he escuchado a varias personas es que su gabinete, como va, es muy académico y técnico, en una ciudad que administraciones anteriores acostumbraron a ver gabinetes ultra conectados a las casas políticas. ¿Cuál es la lógica que usa para elegir a su círculo de confianza?

Seré muy sincero. La ciudad con la victoria de Dau lanzó un mensaje claro, el problema es que se equivocaron de mensajero. La gente quiere un gobierno que se apoye en el talento, en el mérito, en las trayectorias públicas, comunales, cívicas, académicas y empresariales.

Lo que busco es vincular a personas que jamás pensaron involucrarse en lo público, pero que sí los impulsa el trabajar por la ciudad, que están deseosas de aportar con sus conocimientos e historias de superación a transformar a Cartagena.

Aunque ya dio su postura crítica al respecto, declarando esta medida como “inoportuna, inconveniente y desconsiderada”, posición que los gremios y la sociedad civil comparten, ¿quiere profundizar sobre el nuevo impuesto para la seguridad que se cobrará en el recibo de la luz en Bolívar? Puede que haya más de uno que piense que usted puede hacer algo en pro de echarlo para atrás.

Hablé con el gobernador Vicente Blel y me dio sus argumentos, pero me mantengo en mi posición. Es decir, yo creo que la justificación de la tasa puede estar bien sustentada, hay un proceso de inseguridad y de lucha frontal contra el delito y se necesitan recursos para enfrentarlo. Creo que este momento no es el ideal, pensaría que hubiera sido mejor hacer un frente común, gestionar recursos ante el Gobierno nacional, entre otras alternativas.

La conversación hay que trasladarla al 1 de enero. Yo le dije al gobernador Yamil Arana que me iba a pronunciar una vez tomara posesión y tengo que decirles que el equipo jurídico que hemos designado está en un estudio muy serio porque la decisión es legal. Es decir, el proceso que se surtió no tiene vicio de ilegalidad. Lo que creemos es que hay un desarrollo jurisprudencial frente al tema del cobro de este tipo de tasas y que ya hay algunos cobros que se hacen para la seguridad, lo que llevaría a que estuviéramos agravando el cobro.

Hay una discusión frente al excesivo cobro, o sea, al ampliar la base de la tasa (...) Es decir, el contratista aporta a la seguridad. Yo creería que el Tribunal Administrativo de Bolívar podría tomar una medida de suspensión de la aplicación de la ordenanza. Nosotros vamos a demandar, a iniciar acciones legales contra la ordenanza, porque el criterio jurídico que tenemos es que si bien nace sin ningún tipo de vicio, sí tiene una gran inconveniencia en el cobro.

Vea la entrevista completa a continuación:

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