Política


“Yo no trafico con puestos en la Alcaldía Dau”: Lidys Ramírez

Unos audios donde la exasesora anticorrupción presuntamente incurre en tráfico de influencias provocó una nueva polémica local. Así respondió al señalamiento.

OMAR CARRASQUILLA LEÓN

13 de diciembre de 2021 02:18 PM

La jurisprudencia colombiana define al delito de tráfico de influencias como una conducta que ejerce un particular o un servidor público, a través de la cual, pone en circulación o hace valer las relaciones de amistad o interés, surgidas a partir de la importancia del cargo gubernamental desempeñado, con el propósito de obtener favores personales o favorecer intereses particulares.

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La consumación de este delito, al que señalan que incurrió presuntamente Lidys Ramírez, exasesora Anticorrupción del alcalde William Dau, se produce con la intervención del servidor público que actúa como cómplice, para favorecer las demandas del particular, en este caso: un supuesto mercadeo de puestos.

Es necesario mencionar que, no es necesaria la consumación para que se endilgue la responsabilidad penal, pues basta que exista un acuerdo entre el autor y el cómplice sobre las influencias, para que haya lugar a la sanción penal, según el ordenamiento jurídico nacional.

En el artículo 428 de la Constitución Política se tipifica esta práctica como un delito con penas de prisión de seis meses a dos años, multas, inhabilidades disciplinarias y prohibiciones para contratar con el sector público.

La conversación

La arena política local se agitó con la viralización de unos audios en los que se escucha a Lidys Ramírez indicándole a una mujer que le ayudará a conseguir trabajo, por lo que pidió algunos favores a una entidad y que estos le pidieron recomendaciones laborales, a lo que ella replicó enviando la hoja de vida de la persona con quien habla, asegurándole que el proceso aún era incierto, en fase de contactar a los postulantes, y que se materializaría la contratación a inicios del próximo año.

En ningún punto de los audios Ramírez menciona la entidad o empresa donde le gestiona el puesto a la mujer con quien habla; sin embargo, según un portal periodístico local, que ha difundido la denuncia luego de recibir el material de un oyente, la exzarina, presuntamente, gestiona puestos para la Secretaría de Participación, y así, pagar con cargos a aquellos que engrosen las filas y paguen con votos a su proyecto político.

Lidys Ramírez es cofundadora del movimiento político “¡Fuera Malandrines!! con Abraham Dau, hijo del mandatario, con el que pretenden llegar al Congreso a través de firmas y manejan un ramillete de candidatos, líderes y adeptos cercanos al movimiento “Salvemos a Cartagena” que llevó al Palacio de la Aduana a quien dirige actualmente la ciudad.

“En caso de ser cierto y si la Fiscalía pudiera demostrar que ella, como particular, está usando sus influencias para que un servidor público le reciba hojas de vida y que la entidad contrate gente a la que ella le haya hecho promesas, estaría incurriendo en un delito de tráfico de influencias. Tampoco debería tener acceso, si no hace parte del Distrito, a información detallada contractual para sacar un beneficio propio”, precisó Javier Doria, abogado experto en derecho público.

“Me preocupa mucho como manipulan la información”

Lidys Ramírez negó los señalamientos y afirmó que todo hace parte de una maraña política. “Quedo desconcertada, yo nunca he visto a la mujer con la que me comunico en esos audios, ella me contactó por Facebook exponiéndome que estaba en una situación financiera y familiar bastante difícil, y me pidió ayuda laboral. Como colega (psicóloga) y mujer cabeza de hogar, le conté de mi empresa Fundasaberes, y que nosotros hacemos procesos de selección, y proyectos en el área social, y de consultoría con hospitales públicos y centros de salud, por lo que podía hablar con algunos gerentes allegados, o si iniciamos cualquier proyecto de capacitación también podríamos tenerla en cuenta”, explicó.

En ningún momento hablamos algo relacionado al Distrito ni le prometí una ops o un cargo público”

Lidys Ramírez.

“Ella me comentó que, sin tener mayores certezas al respecto, se presentó anteriormente a una convocatoria en la Secretaría de Participación y que allá conoció al muchacho, quien supuestamente filtró los audios, que le prometió que la iba a meter allá, al ver que ella no tenía palancas, él se ofreció a ayudarla, pero yo no tengo nada que ver con él ni con ese tema”, explicó Ramírez.

“Incluso, ella me dijo que en un momento ese individuo la presionó, desconozco de qué forma, y ella le replicó indicándole que ella no tiene que estar atenida a él o a un cargo público, ya que contaba con mi respaldo en caso tal se hiciera realidad una oportunidad laboral en el sector privado para este año o el otro, y por eso le mandó los audios que él tergiversó no sé con qué fin, ya que no lo conozco a profundidad”.

Habla la interlocutora

La mujer que habla con Ramírez en los audios, quien prefirió reserva de su identidad, le indicó a El Universal que, en aras de esclarecer los hechos, en ningún momento la líder de “¡Fuera Malandrines!” le prometió un puesto en la administración distrital del alcalde Dau. “La conversación está relacionada con un proceso de selección de su fundación Fundasaber, ya que soy psicóloga y quiero trabajar en proyectos con hospitales y centros de salud con los que dicha entidad trabaja”, reveló.

También afirmó que quien originó la polémica es alguien que conoce, quien filtró los audios con presuntos fines políticos al portal noticioso. “Buscando tergiversar y hacer daño al buen nombre de varias personas, incluyéndome, por lo que tomaré acciones penales contra él por injuria y calumnia”, señaló.

Precisiones del Distrito

Miguel Ángel Correa, secretario de Participación, aclaró que no tiene conocimiento del tema. “Desde que llegué me he concentrado en hacer una gestión transparente, respetando las leyes, siempre he actuado con rectitud y honestidad, acá no se recibe presión ni influencia de nadie”.

Desde mi llegada a la Secretaría de Participación y Desarrollo Social he decidido contar con personas altamente calificadas e idóneas en los cargos que aquí se ameritan, hemos fortalecido la UIC con personas de amplia experiencia en contratación estatal. En cada una de las unidades misionales hemos tenido personas que vienen de procesos de cooperación internacional, personas con gran experiencia en el desarrollo social y comunitario.

“La contratación laboral se ha venido haciendo por convocatorias abiertas, fomentando la transparencia y la confianza ciudadana. Para trabajar aquí no se necesita palanca. lo vital es la experiencia y las ganas de servir, las ganas de brindarle lo mejor a la ciudad. Si cualquier ciudadano desea trabajar en la Secretaría de Participación debe hacer parte de nuestro banco de perfiles, cuando se presente la oportunidad o se requiera algún perfil, nosotros buscaremos en esa base de datos y haremos el proceso de reclutamiento pertinente”, explicó Correa.

¿Lidias políticas y electorales?

El hombre que las protagonistas del audio se refieren y que se le reserva su identidad, ya que Lidys Ramírez iniciará acciones legales contra él, es un líder social que por lo que se ve en sus redes sociales es cercano, al parecer, del exsecretario de Participación, Armando Córdoba, y tiene proximidad política con el petrismo de la ciudad.

Recientemente, el comité coordinador de la Colombia Humana en Cartagena y Bolívar informó la deserción de Ramírez de ese movimiento para proseguir con su grupo “¡Fuera Malandrines! y evitar la doble militancia. “Por lo que advertimos que las publicaciones o eventos donde asista y llegara a presentarse como líder, vocera o miembro de Colombia Humana, sería un acto de manipulación y provocación inaceptable”, señalaron en esa ocasión.

(Lea: Aliada política de Dau abandona el partido Colombia Humana)

Por consiguiente, según parece, la relación entre Ramírez y el petrismo local no navega en aguas tranquilas y puede ser una explicación de la supuesta manipulación política de los audios.

Además, el sindicado de tergiversar los hechos ha sido activo en las manifestaciones antipeajes y los respectivos movimientos donde Lidys Ramírez también ha tenido injerencia mediática.

Una parte de la opinión pública de la ciudad ve con recelo a estos grupos ya que supuestamente se esconderían aspiraciones políticas y electorales detrás de un activismo social, lo que ha provocado ciertas tensiones internas en el interior de esos comités, por lo que sería otra explicación a la controversia.

El Universal intentó obtener precisiones del señalado por las dos mujeres, pero no fue posible conseguir su número de contacto.

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Tráfico de influencias no es nepotismo
El tráfico de influencias y el nepotismo muchas veces son asimilados por ser dos conductas que promueven fenómenos de corrupción a nivel nacional. Las dos prácticas implican la obtención de beneficios por parte de particulares y servidores públicos, sin embargo, la diferencia principal, radica en que, en el tráfico de influencias se reciben favores o un tratamiento preferencial, derivado de conexiones con personas que laboran en el gobierno, mientras que, el nepotismo se caracteriza por las preferencias que tienen los funcionarios públicos sobre sus amigos o familiares, al momento de seleccionar los titulares de cargos públicos, sujetos a su poder nominativo, sin tener en cuenta el mérito o el cumplimiento de requisitos objetivos.
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