A 300 millones de pesos asciende la suma reconocida por el gerente saliente del acueducto de San Pelayo por concepto del trabajo de 80 personas, sin que exista disponibilidad presupuestal para ello.
La denuncia fue hecha por el alcalde de la localidad, José Jaime Pareja Alemán, quien sostuvo que la situación del ente es crítica y que no hay dinero para pagar las acreencias.
Como se recordará hace pocos días la empresa Electricaribe confirmó que suspenderá el servicio de energía al acueducto y por ende la localidad quedará sin el servicio de manera indefinida, pues la intención de la empresa es dar por terminado el contrato ante los incumplimientos de convenios de pago.
La deuda por concepto de energía asciende en la actualidad a 271 millones de pesos y lo más grave es que los recaudos de la empresa no alcanzan para cubrir los gastos por el concepto de ese servicio.
Como medida paliativa el alcalde anunció que hará unos giros de una deuda que tiene por concepto del consumo de energía de las escuelas pero que en poco tiempo el problema persistirá y ahí no hay forma de pagar la deuda de energía.
Argumentó que está pensando seriamente en la posibilidad de entregar el acueducto en concesión pues como está en la actualidad es inviable financieramente.
Pareja Alemán confirmó además que las cuentas del acueducto están embargadas.
Explicó que el embargo se originó luego de una acción de tutela instaurada por 80 trabajadores a quienes el 30 de diciembre de 2011 el entonces gerente les certificó unas acreencias sin tener los soportes y sin disponibilidad presupuestal.
Pareja reiteró que la situación económica del Municipio es crítica y que hasta el momento desconoce cuál es el monto exacto de la deuda pues recordó que no hubo empalme con el anterior mandatario.
Presume por los documentos que existen en los bancos que la deuda asciende a 25 mil millones de pesos pero también está dispuesto a emprender un proceso de depuración de la misma.
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