Las pérdidas de energía, las conexiones irregulares y las dificultades operativas en el sur de Bolívar volvieron a encender las alertas del sector eléctrico. En un reciente comunicado, Afinia, la empresa de energía que opera en la zona, advirtió que actividades asociadas a minería y manipulaciones indebidas de la red estarían generando presión sobre la infraestructura eléctrica en varios municipios de esta subregión del departamento.
La compañía aseguró que municipios como Tiquisio, Altos del Rosario y Barranco de Loba hacen parte de las zonas donde actualmente se concentran los mayores desafíos para garantizar la estabilidad del servicio. (También te puede interesar:Ahorro energético en negocios: buenas prácticas para reducir costos de energía en empresas)
Pérdidas, deudas y bajo recaudo
Según el pronunciamiento, Afinia priorizó desde 2025 inversiones en el sur de Bolívar para mejorar la infraestructura eléctrica y garantizar condiciones más seguras para la prestación del servicio.
Sin embargo, la compañía sostiene que el panorama sigue siendo complejo. De acuerdo con las cifras entregadas por la empresa, en esta zona las pérdidas de energía alcanzarían el 60 %, mientras que los niveles de recaudo apenas llegarían al 29 %. Además, las deudas acumuladas superarían los $41 mil millones.
Para el operador, estos indicadores afectan la sostenibilidad financiera del sistema y dificultan el avance de proyectos de modernización en el territorio.

La presión sobre la red eléctrica
Uno de los puntos centrales del comunicado es la relación que la empresa establece entre las sobrecargas eléctricas y actividades asociadas a minería en la región.
Afinia afirmó que ha solicitado intervención de autoridades municipales, departamentales y organismos nacionales frente a conexiones irregulares y manipulaciones de la red utilizadas para alimentar grandes cargas eléctricas vinculadas a actividades mineras.
Aunque la compañía no especificó cuántas de estas conexiones estarían directamente relacionadas con minería ilegal, sí planteó que estas prácticas estarían afectando la estabilidad del servicio eléctrico en municipios del sur de Bolívar.
La empresa también indicó que en algunas zonas del departamento el consumo promedio supera los 400 kWh, mientras que en territorios con condiciones climáticas similares el promedio ronda los 150 kWh.
Riesgos para la operación
El comunicado también expone dificultades de seguridad que, según Afinia, complican las labores técnicas en la zona.
La empresa denunció amenazas contra personal operativo, retención de cuadrillas e incluso el incendio de vehículos ocurrido el pasado 2 de mayo en San Martín de Loba.
De acuerdo con la compañía, estas situaciones limitan la capacidad de intervenir redes, controlar sobrecargas y avanzar en proyectos de mejoramiento eléctrico. (También te puede interesar:
Un problema que va más allá de la infraestructura
La situación planteada por Afinia vuelve a poner sobre la mesa los retos que enfrenta el sistema eléctrico en territorios donde convergen dificultades sociales, economías ilegales y problemas de control institucional.
Más allá de las pérdidas económicas, la empresa advierte que las conexiones irregulares y los altos consumos podrían afectar la calidad y estabilidad del servicio para miles de usuarios en el sur de Bolívar.
Mientras tanto, el debate continúa abierto sobre el impacto que actividades asociadas a minería y las manipulaciones de redes estarían teniendo sobre la infraestructura eléctrica de esta subregión del departamento. (También te puede interesar: Fraudes de energía: ¿Cómo afectan a los usuarios y al sistema eléctrico?)

