Lo que antes parecía un privilegio para muchas familias rurales, hoy es una realidad. Gracias al proyecto de Implementación del Esquema de Pagos por Servicios Ambientales (PSA) de la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, 100 hogares de los municipios de Plato, Ariguaní y Sabanas de San Ángel cuentan con sistemas de energía solar que están transformando sus condiciones de vida.
Historias como la de Benigno Correa, habitante de la vereda San Martín, reflejan el impacto social de esta iniciativa. Hoy disfruta de mayor bienestar y comodidad en su hogar gracias al acceso a energía limpia, una mejora que representa dignidad.
“Esto era oscuro, nos alumbrábamos con velitas, con mechón, aguantando mosquitos, aguantando calor, hoy gracias al proyecto por lo menos ya tenemos el abanico, tenemos el enfriador, podemos ver televisión, ósea que se vive mejor”, expresó Benigno.
El proyecto que, se ejecuta desde la Secretaría de Ambiente, Gestión del Riesgo y Cambio Climático del Magdalena, cuenta con una inversión de 3.363 millones de pesos, beneficia a 47 familias en Plato, 28 en Ariguaní y 25 en Sabanas de San Ángel. Lea aquí: Exigen a Policía Nacional adoptar medidas para restablecer movilidad en la Troncal del Caribe
“Su objetivo es reconocer y promover la conservación, restauración y uso sostenible de áreas ambientales estratégicas mediante incentivos en especie, fortaleciendo el compromiso comunitario con la protección de bosques y fuentes hídricas”, dice el informe de la administración departamental.

Estos es lo que reciben las familias que resultan beneficiarias del programa
La Gobernación del Magdalena enfatizó que cada familia beneficiaria recibe una solución fotovoltaica individual compuesta por dos paneles solares de 670W, una batería de litio de 48V y 120Ah, un inversor multifuncional de 2.000W, sistema de soporte, gabinete de protección, instalación eléctrica interna, sistema de puesta a tierra, luminarias y tomacorrientes.
Todo esto le permite al beneficiario el acceso a energía limpia y confiable en zonas rurales apartadas donde históricamente no existía cobertura del servicio eléctrico. Siga leyendo: “El Magdalena debe vivir una fiesta democrática en paz”: Margarita Guerra
Es la primera vez en el departamento del Magdalena que esta compensación se da con un proyecto de este tipo, agrega.

“Es, también, el reconocimiento a los que conservan los entornos, promueven su cuidado y evitan lesionar el hábitat con prácticas como la tala de árboles, la contaminación y desvío de ríos y el uso de combustibles y otros químicos que favorecen la emisión de CO2”, termina diciendo el comunicado.

