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En Achí, sur de Bolívar, aprendieron a vivir con los muebles flotando

“Hemos aprendido a vivir con las inundaciones”, es la premisa de un habitante de Achí. Los afectados demandan soluciones por parte del gobierno nacional.

OMAR CARRASQUILLA LEÓN

30 de agosto de 2021 12:00 AM

La filosofía popular muchas veces repite la máxima de que el ser humano se labra su propio destino. Sin embargo, hay situaciones que escapan del control del individuo. En medio del abandono estatal, las obras urgentes de infraestructura y el azote del clima, en varios pueblos del sur de Bolívar los pobladores han abandonado sus casas dejando sus enseres flotando.

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En municipios como Achí, Pinillos y San Jacinto del Cauca, el río Cauca se desbordó y entró a las salas y cuartos. La época de invierno golpea especialmente las zonas bajas de los municipios. Miles de familias están damnificadas. Salones de clase y consultorios médicos están siendo usados como techos temporales. Centenares de hectáreas de cultivos están anegadas y el golpe económico se proyecta como grave. Los alcaldes y autoridades de la región han pedido apoyo del Gobierno nacional para implementar ayudas humanitarias y las urgentes obras de contención.

En la zona de La Mojana, una región compartida con Sucre, Córdoba y Antioquia, uno de los pueblos más afectados es Achí. Roger Vanegas, habitante del barrio Villa María, reveló que se han acostumbrado tanto a las inundaciones puntuales como a los gobiernos impuntuales.

Hemos aprendido a vivir con las inundaciones, no debería ser así, pero si no nos ponemos las pilas, habría más muertos”

Roger Vanegas, habitante de Achí.

Las personas construyen jarillones y barreras artesanales con el apoyo del presupuesto municipal, pero las estructuras no resisten los embates del caudal. Las obras necesarias costarían aproximadamente 15.000 millones de pesos, inversión solo posible para el Gobierno nacional.

Uno de los corregimientos más afectados de Achí es El Rosario. A Maribel Polanco, auxiliar de enfermería en el puesto de salud, le toca ir en chalupa al trabajo. “Los mercados con alimentos son agradecidos por los pobladores, pero, apenas comienza a llover, pierden importancia”, expone la mujer sobre cómo enfrentan la crudeza de su realidad. Mientras tanto, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres respalda las peticiones de la infraestructura de contingencia necesaria que garantice soluciones permanentes ante los embates climáticos.

Autoridades nacionales como el Ejército han ayudado a las autoridades locales en la contención de la creciente del río Cauca en su paso por Achí. Costales de arena y barreras artesanales buscan dar solución ante las inminentes lluvias.

“La gente lleva taponando los jarillones, pero, son soluciones inútiles a largo plazo”, dice Roger Vanegas. La gente ha aprendido a vivir con las inundaciones y auna esfuerzos para medidas que, ante la inclemencia de la naturaleza y la falta de apoyo nacional, se convierten en temporales y efímeras.

Problema nacional y dengue

José Ricaurte Gómez, director de Gestión del Riesgo de Bolívar, señaló que las lluvias que están ocurriendo en el interior del país son una de las causas de las inundaciones en el sur de Bolívar. Por lo que las demandas por la entrada en escena del gobierno del presidente Iván Duque, no son descabelladas.

La Alcaldía de Achí ha entregado plásticos para que los pobladores se cubran del sol y los mosquitos. El dengue hemorrágico tiene alertadas a las autoridades por su propagación.

15.000
millones de pesos consideran, las autoridades municipales y departamentales, que se requieren para las obras de infraestructura y contención necesarias. De esa manera, dar solución permanente al flagelo de las inundaciones. Un presupuesto que solo se puede permitir el gobierno nacional.
Dayana Calderón Noble, diputada de Sucre, opina que se debe pasar de los estudios para obras hidráulicas requeridas en La Mojana, al control urgente y obras de restauración inmediatas en los puntos críticos, chorros y rompederos de las inundaciones. Lugares estratégicos que afectan a Guaranda, Majagual, Achí y Sucre. Además, acota que entidades como Finagro deben abrir líneas de crédito preferencial a los agricultores y campesinos arroceros de La Mojana damnificados.
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