Los vecinos del Cementerio Central de Soledad, Atlántico, están indignados porque lo que debería ser un sitio de paz y tranquilidad se ha convertido en un lugar de libertinaje y de falta de autoridad.
El Cementerio Central de Soledad, ubicado en centro del municipio, ha sido objeto de la delincuencia. La más reciente arremetida ocurrió en la madrugada de este jueves cuando un grupo de jóvenes drogadictos se volaron la paredilla del Campo Santo y profanaron tres tumbas donde se encontraban los restos de unos bebés y una persona adulta. Los huesos fueron sustraídos y los dejaron regados en el piso. "Se metieron de madrugada a consumir droga y profanaron las tres tumbas que están en lo alto. La Policía llegó en la mañana y ordenó cerrar el cementerio mientras recogían los huesos regados. Esto es una constante en este cementerio", dijo Daniel Montero, quien tiene más de 30 años de ser sepulturero del panteón. Los familiares de los cuerpos que estaban en las tumbas profanadas no habían aparecido. Al parecer, aún no se han enterado de lo sucedido. La comunidad aseguró que no es la primera vez que se presentan profanaciones a las tumbas. Es tal la inseguridad que algunas de estas fueron enrejadas por los parientes de los muertos para evitar que saquen los restos. UN PROBLEMA GRANDE La comunidad insiste que existe poca iluminación en los alrededores y dentro del cementerio. Esta situación es aprovechada por las pandillas y los drogadictos para asaltar a las personas que pasan de noche por la entrada del Campo Santo. "Después de 8 de la noche nadie puede pasar en frente del cementerio porque los consumidores de drogas lo atracan. La vigilancia de la Policía en esta zona es nula. Esto se ha convertido en un lugar de mala muerte porque el olor a marihuana es insoportable en horas de la noche", contó un vecino del sector que prefirió no decir su nombre. Si los alrededores del cementerio es invivible a dentro de este es peor. La falta de higiene y la basura es impresionante. "Aquí los indigentes se ensucian y se meten las parejas a hacer el amor. La verdad no hay autoridad en el municipio. No se ha visto ninguna clase de compromiso", manifestó Rafael Marchena, otro vecino del sector. Por ahora no se ve una solución definitiva a la problemática y los muertos tendrán que 'soportar' la maldad de los vivos. Ante esta denuncia de la comunidad ni la Alcaldía de Soledad ni la Policía se han pronunciado.

