Fundación Loros parte de una premisa incómoda: no debería existir. Si los loros vivieran libres en los bosques donde siempre han estado, si nadie los arrancara de sus nidos para venderlos o exhibirlos, si su hábitat no desapareciera bajo el concreto y las motosierras, esta organización no tendría razón de ser. Pero existe, porque todo eso ocurre.
De ahí nace su trabajo cotidiano y su manera de entender la conservación: devolver la libertad no es simplemente abrir una jaula. Supone preparar al individuo, restaurar el entorno natural que lo recibe y transformar la relación entre las comunidades humanas y la fauna silvestre. El ser humano no es solo testigo de la degradación ambiental —puede ser agente activo de su reversión—. Ese es exactamente el principio que se puso a prueba el pasado domingo, con tenis de trocha y un azadón en la mano. Lea: Fundación Loros abre voluntariado: así funciona y cómo inscribirse

Una mañana de esfuerzo en la Fundación Loros con resultado medible
El domingo 16 de agosto se realizó exitosamente la primera edición del Desafío La Libertad, en alianza con #TEAMLEN, el equipo de entrenamiento liderado por Léntulo Torres. Los participantes recorrieron los senderos del territorio de 520 hectáreas de bosque seco tropical de Fundación Loros, en Villanueva (Bolívar), a una hora de Cartagena, en dos niveles: la ruta Guacamaya (3,6 km, +165 m de desnivel positivo) y la ruta Jaguar (7,8 km, +291 m), esta última por arroyo, piedra y trocha.

El recorrido no terminó en una meta con cronómetro y medalla, sino en una jornada de trabajo real de conservación. Además de recargar las estaciones de alimentación que sostienen a los loros, guacamayas y titíes cabeciblancos liberados en la reserva, los participantes sembraron 30 árboles nativos del bosque seco tropical en el punto de liberación de los guacamayos. Le recomendamos: Un vuelo por la libertad: 20 guacamayas regresarán al cielo de Bolívar
Entre las especies sembradas hay estructurales del bosque seco —ceibas, macondos y camajón— y frutales que serán despensa de las bandadas: caimito, níspero, jobo y mamón. Todas cumplen una doble función en el sitio donde las guacamayas rescatadas del tráfico ilegal vuelven a volar libres: darles alimento y refugio, y aportar la conectividad y la sombra que el ecosistema necesita para sostener poblaciones silvestres viables a largo plazo.

La jornada cerró como estaba previsto: con un picnic de frutas y jugos típicos de la región en el punto de liberación, viendo volar a las aves por las que se corrió, y un regreso caminando en grupo hasta el centro de rehabilitación.
Cada kilómetro que se corrió aquí dejó el bosque mejor de como lo encontramos. Estos 30 árboles no son un gesto simbólico: en unos años van a ser el alimento y el refugio de las guacamayas que hoy vuelan sobre ese mismo punto. Esa es la idea —que el esfuerzo físico de un domingo se convierta en algo que sigue creciendo.”
Alejandro Rigatuso, fundador y director de Fundación Loros.
Por su parte, Léntulo Torres, líder de #TEAMLEN expresó: “Nuestra filosofía siempre ha sido que un buen estilo de vida se construye desde el equilibrio. Este desafío le agregó algo que ningún gimnasio puede dar: terminar el entrenamiento sabiendo que dejaste algo sembrado.”

Una iniciativa que quedará plasmada en Villanueva
Con esta primera edición, el Desafío La Libertad queda inaugurado como programa permanente de Fundación Loros. La aspiración es clara: convertirse en los desafíos más exigentes que incluyen tareas de conservación, apostando por la innovación, la comunidad, la vida sana y la regeneración del medio ambiente. Puede leer: Así es el santuario que protege guacamayas y loros en Bolívar


Sobre la Fundación Loros
Fundación Loros es una entidad sin ánimo de lucro del Caribe colombiano dedicada a rescatar, rehabilitar y devolver al bosque a loros y guacamayas víctimas del cautiverio y del tráfico de fauna. Opera en un territorio de 520 hectáreas de bosque seco tropical en Villanueva (Bolívar), bajo supervisión de la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique (Cardique) e inscrita en su Red de Amigos de la Fauna Silvestre (Resolución N.º 1972 del 28 de diciembre de 2022). Su método de rehabilitación y liberación es ciencia revisada por pares, publicada en Bird Conservation International (Cambridge University Press).

